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El décimo número de la colección ‘Tierras de Cuenca’ estará dedicado a La Manchuela

Siguiendo la línea marcada desde sus inicios, aunque se ha renovado el diseño interior para ajustarlo a nuevos gustos, el libro ofrece un exhaustivo y detenido recorrido por las distintas rutas que cruzan la comarca situada en la vertiente suroriental de la provincia de Cuenca

La colección de libros de viajes que bajo el título genérico de Tierras de Cuenca viene realizando el escritor y periodista José Luis Muñoz llega a su número 10 dedicado a la comarca de La Manchuela.

Siguiendo la línea marcada desde sus inicios, aunque se ha renovado el diseño interior para ajustarlo a nuevos gustos, el libro ofrece un exhaustivo y detenido recorrido por las distintas rutas que cruzan la comarca situada en la vertiente suroriental de la provincia de Cuenca, en la que se encuentran parajes tan destacados como las Hoces del Cabriel, lugares tan simbólicos como el santuario de Consolación, recintos urbanos de singular importancia como son los casos de Campillo de Altobuey, Minglanilla o Iniesta y fiestas tan arraigadas en el alma popular como la romería a Consolación, sin olvidar el rico contenido histórico de muchos de esos lugares, desde las minas de sal de Minglanilla a la riqueza arqueológica de Iniesta y sin dejar de lado el potencial económico vinculado a la agricultura que ofrecen cultivos como el almendro o la vid.

La Manchuela ofrece peculiaridades distintivas como la naturaleza orográfica del terreno, el discurrir de un río tan potente como el Cabriel, sin olvidarnos de otro menor, como el Valdemembra, el color de la tierra con predominio de tonos ocres y rojizos, el aroma mediterráneo que se palpa en el ambiente, la combinación de esencias rurales, señorío nobiliario y modernidad arrolladora y, en definitiva, un paisaje en el que coexisten las llanuras naturales manchegas con las escarpadas hoces serranas. Un largo reguero de edificios monumentales situados en pequeños pueblos o en urbes de cierta entidad, con la envoltura del antiguo señorío nobiliario, son otras tantas incitaciones para visitar esta comarca.

El libro se estructura en cuatro rutas viajeras. La primera empieza en Almodóvar del Pinar y pasa por Campillo de Altobuey, Puebla del Salvador, La Pesquera y Minglanilla. La segunda ofrece una incursión por las hoces del Cabriel, el embalse de Contreras y la Venta de Contreras, incluyendo las pinturas rupestres de la Rambla de Vicente. La tercera discurre por Villalpardo, Villarta y El Herrumblar o, con una detenida incursión al Sitio de Consolación para llegar hasta el puente de Vadocañas. En la cuarta nos acercamos a Iniesta, con destallada exposición de la fiesta del Corpues, Ledaña y el caserío de Casas del Olmo, ya casi en el límite de la provincia de Albacete.

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