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La mascarilla de las conquenses María de la Sierra y Alicia Muñoz gana el Premio Nacional James Dyson

María de la Sierra y Alicia Muñoz, dos jóvenes conquenses, han ganado el concurso James Dyson Award 2020 con una mascarilla modular que mejora la ventilación mecánica no invasiva. María de la Sierra estudia Diseño Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid y Alicia Muñoz es enfermera y estudió en Cuenca en la Universidad de Castilla-La Mancha.

Como ganadoras nacionales del concurso James Dyson Award, recibirán 2.200 euros y tendrán la oportunidad, junto a los dos finalistas nacionales, de pasar a la siguiente ronda internacional donde un jurado de ingenieros de Dyson seleccionará una lista con los proyectos “Top 20”. Finalmente, Sir James Dyson, seleccionará al ganador Internacional (35.000 euros de premio y 5.500 euros para la Universidad); el Premio a la Sostenibilidad (35.000 euros) y dos finalistas Internacionales (5.500 euros cada uno).

El concurso es organizado anualmente por la Fundación James Dyson, una organización sin ánimo de lucro que el ingeniero británico del mismo nombre fundó en 2002. Su objetivo es apoyar a los jóvenes estudiantes de diseño e ingeniería. El James Dyson Award se organiza en 27 países y regiones a nivel mundial.

DreamView, que es el modelo de mascarilla en cuestión, puede usarse de 3 formas diferentes: oronasal, nasal u oral. De manera, el usuario puede comenzar con una y después cambiar los componentes para que funcione como una mascarilla diferente, dejando descansar a la piel.

El usuario debe colocarse la correa y ajustarla. Si quiere emplear la mascarilla oronasal, debe insertar la almohadilla en el marco y las almohadillas nasales en sus agujeros, y finalmente poner la mascarilla en la boca y las almohadillas nasales en la nariz. El último paso es unir la mascarilla a la correa.

Una de estas  estudiantes comenzó a investigar en 2017 cuando su abuela tuvo una enfermedad neurológica y estuvo obligada a usar una mascarilla respiratoria. Comprobó entonces los inconvenientes del tratamiento en casa: úlceras por presión, fugas, intolerancia e incluso condiciones físicas personales que impiden que la mascarilla se ajuste ya que solo se ofrecen 3 o 4 tallas en el mercado.

Tras un año de estudio e investigación nacieron los primeros bocetos e ideas y finalmente, las estudiantes desarrollaron Dreamview. Es una mascarilla intercambiable de manera que permite la interfaz dinámica, disminuyendo la probabilidad de tener úlceras por presión. Otra ventaja es la desaparición de la zona en contacto con el puente nasal y la zona de las orejas, permitiendo usar gafas y audífonos. Además como es intercambiable, permite reemplazar una pieza rota por una nueva sin tener que cambiar la mascarilla entera, reduciendo el impacto ambiental. El diseño no está solo pensado para el usuario, sino también para el cuidador, facilitando su colocación. También intenta disminuir la barrera sociedad-enfermedad, reduciendo la sensación visual de enfermedad gracias a que la mascarilla es más pequeña y permite la visión completa de la boca gracias a la transparencia y a la colocación lateral del tubo respiratorio.

Ahora, ya han conseguido la patente por parte del Ministerio de Industria.

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