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María

Ella era muy especial, siempre lo había sido, y ahora aún lo era más, el paso de los años le había dado serenidad y calma. Cuanto ocultaban sus ojos, cuantos momentos, los había buenos, pero también malos, llenos de dolor, del más profundo de todos, con el que aprendió a vivir. Su historia, es la de muchas mujeres, pero como digo, ella, ella es especial.

Mientras mira por la ventana y ve a los niños jugando felizmente a la pelota, alguien llama al timbre, es un escritor, él es invidente y viene con su perro lazarillo y quiere escribir su historia. María pide a Juan que pase y se acomode, Juan y su perro Tom se sientan en el viejo comedor, Juan saca una grabadora y le pide a María que empiece su relato.

Nací en un pequeño pueblo y allí conocí al que sería mi marido. Tomás era un hombre muy atractivo y siempre me trataba con mucho cariño. Él estaba profundamente enamorado de mí y yo de él, por tanto, el noviazgo fue maravilloso, enseguida me pidió matrimonio y decidimos casarnos.

Vuelve a sonar el timbre, María no espera a nadie, no sabe quien puede ser, pero confiada abre la puerta. Un hombre de mediana edad le dice que quiere hacerle una encuesta sobre el ocio en la tercera edad y viene de parte de una famosa asociación. María, confiada, le permite entrar, el hombre se sorprende al ver a Juan y a su perro, pero continúa con su plan.

El hombre le pide a María ir al baño, ésta le acompaña y cuando van por el pasillo le saca una navaja y le dice las siguientes palabras: Vas a morir mañana y huye de la casa sin dejar rastro. María se pone a gritar, Juan le pide que se calme y que llame a la policía. Llaman a la policía que en un breve espacio de tiempo se presentan en la casa. Le preguntan que si sospecha de alguien. Ella no sabe qué contestar.

María continúa su historia. Juan vuelve a poner la grabadora, está muy interesado en las historias de mujeres como María.

Mi primer marido, Tomás, falleció al poco de casarnos, yo caí en una profunda tristeza y su familia decidió que me tenía que casar con su hermano pequeño que era viudo con dos hijos. Fue un matrimonio concertado y sin nada de amor, Javier y yo apenas hablábamos, pero nos respetábamos al principio. Al poco tiempo, Javier empezó a engañarme con otras mujeres, a levantarme la mano, me hacía vivir un infierno. Mi corazón estaba roto de dolor, completamente roto, sola, sin ayuda, condenada a que esa historia se repitiera una y otra vez. Pero un día, él llegó borracho y temí por mi vida, él era cazador y al ver su escopeta, la cogí y lo maté y tuve que huir y empezar de cero en otro lugar. Lo conseguí, pero cada cierto tiempo, recibía una nota que decía: vas a morir mañana y del miedo cambiaba de ciudad, huía. La última nota la recibí hace veinte años, desde entonces, no he tenido que huir a ningún sitio. En estos veinte años he aprendido a valorar el momento presente, a mantener la calma, a ver la belleza de las cosas, a superar las pesadillas, a disfrutar de una conversación, de la tranquilidad, de la vida, y no quiero huir más, si mañana tengo que morir, lo haré.
La policía le pregunta si sabe quién puede ser la persona que hay detrás de las amenazas y María dice que cree que son los hijos de Javier. La policía solicita al juez protección para María durante los dos siguientes días y el juez la concede. Durante los dos próximos días María no saldrá de su piso y estará acompañada de dos policías. Juan se ofrece a quedarse también, él y su perro claro, ellos siempre van juntos.

En el viejo comedor están sentados María, Juan y los dos policías, llamados Héctor y José, también el perro Tom. El viejo reloj da las 12 de la noche y María y Juan deciden irse a dormir. María ofrece a Juan una pequeña habitación con una pequeña cama y ella se dirige a su habitación, mientras los policías vigilan para que nada ocurra.

María consigue dormir, Juan no tiene tanta suerte, la historia de María le ha tocado mucho, una mujer fuerte que, aunque ha pasado por mucho se ha conseguido levantar, valorar la vida, mantener la calma y ser feliz, un gran ejemplo a seguir, quería hablar sobre ella, sería la protagonista de su libro.

Vuelve a sonar el timbre, los policías armados abren la puerta, y ven una nota que dice: “ Juan quiere vengarse de María porque mató a su padre”. Los policías van corriendo a la habitación de Juan, dispuestos a detenerle, pero Juan está tranquilamente en la cama con los ojos cerrados, no parece suponer ningún peligro para nadie.

Los policías le interrogan y le dicen que, si tiene alguna relación con Javier, éste lo confiesa todo, y les dice que desiste de sus planes de venganza, él no conocía la historia de María, sino una muy diferente que contaban en su pueblo. Juan era escritor y lo que más valoraba era la gente que se sabía sobreponer de los golpes, superarse, adaptarse a la vida, y María era una de esas personas. Juan habla con María y le pide perdón por todo, María ha aprendido a perdonar y le dice que va a colaborar con él para ser la protagonista de su libro. Ahora el libro contará la difícil historia de María, que al final deja de ser perseguida, ya que su perseguidor se convierte en su admirador y escribe un libro sobre ella.

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