España se despide en la lotería de los penaltis de un Mundial...

España se despide en la lotería de los penaltis de un Mundial para olvidar

Compartir

Lo que mal empieza mal acaba, así ha sido el resumen de España en este Mundial de Rusia en el que a dos días de comenzar el gran torneo, era despedido Lopetegui, creando con ello una bomba dentro y fuera del propio vestuario. Este domingo 1 de julio todo ha acabado, y lo ha hecho tras unos encuentros en los que España solo ha ganado en la posesión y a Irán en el segundo choque. Ante Rusia empataron a uno y en los penaltis han caído eliminados.

El choque fue por los derroteros que se esperaban, los de Hierro teniendo toda la posesión, pero sin profundidad, sin ideas en el último pase, sin ocasiones, aunque sí es cierto que mejoraron en algo, con la entrada de de Koke, se mejoró en el robo del balón tras pérdida. Precisamente Koke fue uno de los tres cambios que realizó el técnico malagueño, el otro fue Nacho por Carvajal, que estuvo correcto hasta que fue cambiado por lesión y Asensio por Iniesta, desaparecido e irreconocible el madridista, al igual que jugadores como Silva, porque lo cierto es que España ha sido Isco y poco más: un auténtico desastre. Y lo peor es que no ha llegado ni a sorprender porque lo sucedido era la crónica de una muerte anunciada, por lo que lo podía haber firmado el propio García Márquez. 7

El gol de España llegó muy pronto, cuando en el minuto 11 Asensio puso una falta desde la banda e Ignashevich introducía el balón en propia puerta en una pugna con Sergio Ramos. Se aclaraba el choque para los españoles, que mantenían la posesión y parecían tranquilos ante los balones largos de los rusos a Dzyuba, que intentaba recibir para esperar la llegada de jugadores como Golovin, que fue el que tuvo la primera ocasión para los suyos cuando en el 36′ realizó un disparo cruzado desde fuera que se marchó fuera por poco.

Pese a eso, Rusia no inquietaba demasiado y a pesar que España no creaba peligro, tenía la posesión del esférico, aunque parecían rondos interminables sin porterías. Por lo que se jugaba a que los rusos pudieran aprovechar cualquier error. Y ese error llegó, cuando en el minuto 41 Piqué sacó su brazo a pasear dentro del área, es complicado saber porqué, y el árbitro señaló penalti que no desaprovechó Dzyuba para empatar el choque y poner el 1-1 con el que se llegó al descanso.

Segunda mitad
Entre bostezo y bostezo y las genialidades de Isco, que eran lo único que merecía la pena, pasó el segundo tiempo. Los rusos dieron un paso atrás y quitaron a Dzyuba, dando entrada a jugadores con más rapidez como Smolov o Cheryshev para buscar las contras. Aunque en ese apartado, salvo algún error puntual, España estaba bastante segura.

Hierro, aunque le costó, también dio entrada a Aspas y a Iniesta (también a Carvajal por lesión de Nacho), aunque el panorama era el mismo, Isco focalizaba todo el juego, tanto que quizás lo ralentizaba por momentos, aunque hay poco que reprochar. Las ocasiones siguieron sin sucederse y, salvo un disparo desde la frontal de Iniesta detenido por Akinfeev a cinco minutos del final, poco más se puede destacar.

Se llegaba al final y con ello a la prórroga, entraba Rodrigo al campo y cambiaba la cara al choque, ya que su movilidad hacía abrirse a Rusia y cerca estuvo de marcar el gol del triunfo en la segunda parte de esa prórroga tras una buena jugada de velocidad tras un pase de Piqué, pero volvió a aparecer Akinfeev para evitarlo.

Penaltis
En los penaltis España tenía que confiar sus opciones a De Gea, que pocos entienden porqué ha seguido jugando, y no porque sea mal portero, más bien porque la desconfianza en él mismo era más que visible. Y evidentemente, el desafortunio continuó, Koke y Aspas fallaron y De Gea, pese a tocar tres no paró ninguno, marchándose de este Mundial con una parada y seis goles encajados en siete disparos.

Rusia pasa a cuartos, y pese a que muchos digan que sea antifútbol, es una manera más de jugar, tan respetable como otras y que ha servido para eliminar a una España sin chispa, sin ideas y mal gestionada por un seleccionador sin experiencia y que cogió a un equipo dos días antes de empezar un Mundial.

Los anfitriones se verán las caras contra el ganador del Croacia-Dinamarca.

Comentarios