Inicio Balonmano Liga ASOBAL El legado del Liberbank Cuenca: «Del ‘ea’ al ‘Vamos Cuenca copón»

El legado del Liberbank Cuenca: «Del ‘ea’ al ‘Vamos Cuenca copón»

Foto: Javier Guijarro

Faltan pocas horas para que el Liberbank Cuenca convierta el pabellón Pitu Rochel de Alicante en una auténtica fiesta del balonmano, gracias a una inconmensurable afición que poblará las gradas y a un equipo conquense que transmite ilusión por todos sus poros. Los de Lidio Jiménez (entrenador) e Isidoro Gómez Cavero (presidente) han logrado una gesta deportiva histórica, sobre todo si tenemos en cuenta los deportes de equipo de Cuenca, en el que ninguno, jamás, ha llegado a disputar un título nacional de la máxima categoría de su deporte. Puede que solo el Tour de Francia de 1973 ganado por el pricense Luis Ocaña supere lo que está logrando el equipo de balonmano, por lo que debemos disfrutar en la tarde de este domingo sea el resultado que sea. Este CLUB, con todas las letras e incluyendo toda su directiva, plantilla, cuerpo técnico y ese activo tan fundamental como la afición, así lo merecen.

Sin embargo, más allá del rendimiento deportivo y la comunión entre todas las partes que conforman el equipo, hay otro legado que está dejando el Liberbank Cuenca y que merece que tenga toda la repercusión conquense. Gracias a ellos, Cuenca deja de ser la ciudad del ‘ea’ y pasa a ser la del ‘Vamos Cuenca copón’.

Vivimos en una ciudad pequeña, pero más la empequeñecemos los propios ciudadanos con nuestro reconocido ‘ea’, esa palabra que ya utilizó Nausícaa en ‘La Odisea’, que puede valer para cualquier tipo de situación pero cuyo mayor uso acaba transmitiendo conformidad. Sustituyan esa reconocida palabra por «en fin», «qué le vamos a hacer» o «si es que solo somos de Cuenca» y en todas encaja a la perfección y seguramente lo puedan trasladar a alguna vivencia. Ese vocablo tan bonito, tan corto y a la par tan profundo, finalmente nos ha consumido hasta el punto de creernos la imposibilidad de las cosas. Nos suceden cosas simplemente porque somos Cuenca. No podemos cambiarlas simplemente porque somos de Cuenca.

Pero hete aquí que en los últimos años ha aparecido un grupo de soñadores que han hecho cambiar ese estigma tan metido en nuestro cuerpo. No son galos como la aldea de Asterix y Obelix, pero sí son igual de irreductibles. El Liberbank Cuenca está alcanzando cotas nunca vistas anteriormente, que ni siquiera hubiéramos sido capaces de soñar hace un lustro, pero que tiene su razón en dos motivos, trabajo y fe. Porque toda la entidad y afición basan su compromiso en el ‘Vamos Cuenca copón’, o lo que es lo mismo, «sí podemos», «¿por qué no vamos a lograrlo?» o mucho más claro, «con dos cojones». Esto es el equipo de balonmano y, por fin, también empieza a serlo la ciudad. Porque somos de Cuenca y podemos lograr cualquier cosa.

«¡VAMOS CUENCA COPÓN!»

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