Inicio Balonmano Liga ASOBAL La historia del Ciudad Encantada desde 1996 a 2005

La historia del Ciudad Encantada desde 1996 a 2005

En la temporada 1995/96 el BM. Conquense jugó en Asobal. La competición estaba compuesta por 16 equipos. El último, Eresa Valencia, descendió con 6 puntos. El BM. Conquense, que terminó con 8 puntos, se libró del descenso directo al ganar en la última jornada en Granollers, quinto clasificado. Eso le hizo disputar una eliminatoria a cinco partidos por la permanencia con el Barakaldo que terminó con 10 puntos. Los dos primeros encuentros los ganó el equipo conquense en Bilbao, el primer partido en El Sargal lo perdió, pero ganó el segundo y con ello evitó el descenso directo. Tuvo que disputar una última eliminatoria por la permanencia con un equipo de Primera Nacional que buscaba el ascenso, el Carnes Toledo, al que ganó en El Sargal 25-16 y perdió en Toledo 25-22. Los conquenses seguían en la liga Asobal.

 

Sin embargo el BM. Conquense arrastraba deudas desde que llegó el Madrid-Cuenca a la ciudad. Aunque había cambiado de nombre a Sociedad Conquense y a BM. Conquense, la deuda no se había condonado. El club estaba embargado y buena prueba de ello es que, ante el Barakaldo y Carnes Toledo, no se hizo taquilla. Se puso una urna en la entrada del Sargal y la gente depositó lo que quiso. La voluntad del aficionado quedó patente cuando en el primer partido ante el conjunto vasco se recaudó 300.000 pesetas.

Consciente el club de que jugar en Asobal era imposible, a nivel económico, se renunció a la categoría y se bajó a División de Honor B.

 

La temporada 1996/97 fue de terrible sufrimiento para el club por el tema económico. En un grupo único de 16 equipos, los conquenses dirigidos por Enrique García, que había dejado de ser jugador para pasar a entrenador, quedaron en la 9ª posición, pero económicamente el proyecto era inviable.

 

Nacimiento del actual BM. Ciudad Encantada

 

Terminada la temporada 1996/97 los responsables del club se pusieron manos a la obra para fundar un nuevo club porque las deudas, se habló de 60 millones de pesetas, hacían inviable al BM. Conquense. Se debía dinero, con sentencia judicial, incluso al técnico Juan Hernández que empezó con el Madrid-Cuenca y terminó con el Sociedad Conquense de Balonmano. La única solución era crear un equipo nuevo, pero se quería seguir en División de Honor B. Había que comprar derechos de otros clubes.

 

Esta es la historia de cómo fueron los trámites realizados, una verdadera obra de ingeniería. Cinco clubes, Teja Toledo, GEyEG, Callosa de Segura, Estudiantes de Alicante y Palautordera, pusieron al venta sus derechos deportivos en División de Honor B porque querían jugar en Primera División. Al final, tras innumerables gestiones, se llegó a un acuerdo con el Palautordera, pero había un problema: el conjunto catalán quería plaza en Primera División.

 

El grupo de conquenses que gestionaban el asunto creó un club, BM. Casas Colgadas que tuvo como presidente a Antonio Hernansanz, directivo en el BM. Conquense. El Casas Colgadas buscó equipos de Primera Nacional, categoría que acababa de sufrir una reestructuración y, por fin, encontró al Torrelavega que ascendió a Primera por esa reestructuración y entendía que no tenía capacidad económica para jugar en ella. Se llegó a un acuerdo, el conjunto cántabro le cedió los derechos al BM. Casas Colgadas y este, a su vez, al Palautordera para que jugara en Primera División. Con ello, el Palautordera vendía sus derechos al Club Deportivo Básico Balonmano Ciudad Encantada (ese es su nombre oficial) para que jugara en División de Honor B. El BM. Casas Colgadas desapareció tres días después de fundarse. Antonio Hernansanz ha sido el presidente más fugaz del deporte conquense.

 

El inicio de un club con futuro

 

El jueves 24 de julio de 1997, en un salón del hotel Alfonso VIII, se daba la noticia del nacimiento del BM. Ciudad Encantada. Lo hacía su nueva directiva, el presidente, Jesús Nielfa, y los directivos Carlos Lacort, José Ramón Lacort, Antonio Hernansanz y Juan Carboneras. Su primera decisión deportiva fue la continuidad de Quique García como entrenador. “No hay otro mejor que él, además se ha dejado la vida por el club”, argumentó Carlos Lacort sobre esta decisión.

 

Como dato informativo, con esta plantilla empezó a trabajar Quique García, la primera de la historia del BM. Ciudad Encantada: Rony Herrera y los conquenses Javier Garrido y el juvenil Alfredo Abán, como porteros. Además, Pardo (temporada anterior), Josemi (Eresa Valencia), Bago (Barcelona B), Nedjel (Cangas), Capa (Viña Costeira), Alberto García (temporada anterior), el conquense Benita y los, entonces juveniles, Luisal, Javier Garrote y Ricardo Lozano.

 

En la temporada 1997/98, en su primer año de vida, el Ciudad Encantada quedaría en la 9ª posición en una liga de grupo único de 16 equipos.

 

Una temporada después, 1998/99, la División de Honor B tuvo dos grupos de 10 equipos cada uno. El conjunto conquense quedó encuadrado en el Grupo A, terminando último de la primera fase por lo que formó parte del grupo por la permanencia en la segunda fase, arrastrando los puntos de la primera. Terminó la competición el último con 10 puntos (7 de ellos en la primera fase), pero los que tenían que subir de Primera Nacional no lo hicieron. El Atl. Alcobendas se refundó con el Canal Isabel II y el Manyanet Les Corts renunció. Por ello, los conquenses siguieron una temporada más en División de Honor B.

 

La temporada 1999/2000 terminó con el descenso del Ciudad Encantada a Primera División. La culpa la tuvo una nueva reestructuración de la categoría, volviendo a ser un grupo. Los conquenses, tras la primera fase, entraron en el grupo de la permanencia con 15 puntos y sólo sacaron tres más en la segunda fase, quedando quinto de un grupo de diez donde descendían los seis últimos.

 

Dura travesía en Primera División

 

Con el descenso, Quique García dejó de ser entrenador y se marchó a tierras murcianas a ejercer su labor como cocinero, título que se había sacado durante su estancia en Cuenca. Curiosamente, volvería Cuenca dos temporadas después como entrenador del Abaranera. En esta temporada, 2000/01, el entrenador sería Rony Herrera, que había sido uno de los porteros del conjunto conquense en la temporada de su fundación, en la 97/98. El equipo sigue en Primera y cuenta entres sus jugados con el histórico Juan Pedro Muñoz, Papitu, que ya había jugado en Cuenca en Asobal y que con esta temporada se retiraba del balonmano. En Cuenca sigue viviendo.

 

Una temporada después, 2001/02, empezaría como entrenador el conquense Carlos Montoya, siendo relevado en mitad de la temporada por Ernesto Visús que llegaba tras ser segundo entrenador del Granollers. El equipo siguió en Primera, sin más objetivos.

 

La temporada 2002/03 fue el inicio de un cambio de objetivo en el club conquense. De la mano del técnico David Patiño el equipo se clasificó para disputar la fase de ascenso, primer sector, en Aranda de Duero. No fue capaz de clasificarse para la segunda fase.

 

Repitió experiencia el Ciudad Encantada en la temporada 2003/04 con Nino Antúnez como entrenador. Jugó el primer sector en A Coruña y tampoco se clasificó para el segundo. Adiós al ascenso.

 

Un ascenso que llegaría en la siguiente temporada, la 2004/05, la del ‘Espíritu Pamplona’ como bien la ha definido la peña ‘Furia Conquense’ que nació precisamente en Pamplona donde se disputó el primer sector de ascenso. El Ciudad Encantada se clasificó para el segundo sector, y definitivo, que precisamente se disputó en El Sargal. Como rivales, el Barcelona, el Melilla y el Granollers, que precisamente ascendería a División de Honor B, pero que acabaría vendiendo sus derechos al Ciudad Encantada que, de esta manera, volvería a la categoría perdida cinco años antes.

Aquí podéis leer el reportaje de este sábado de la historia en Primera Nacional.

 

 

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