Inicio Fútbol Autonómicas Villalpardo vence a Pozo Cañada en un encuentro de vergüenza

Villalpardo vence a Pozo Cañada en un encuentro de vergüenza

Celebración del segundo gol del Villalpardo. Foto: Soraya Peñarrubia.
Celebración del segundo gol del Villalpardo. Foto: Soraya Peñarrubia.

Lo más destacado del partido fue la tensión que se vivió en el campo, que obligó a suspender durante 20 minutos el encuentro.

Pésimo partido en Los Olivos entre dos de los candidatos a ocupar la parte alta esta temporada. Los villalpardeños se llevaron un partido que nunca merecieron ganar gracias al desequilibrio psicológico de los de Pozo Cañada, que se salieron del encuentro y terminaron jugando con ocho. Gomi, que las tuvo de todos los colores, terminó dando 3 puntos a los suyos al poner el 2-1 en la acción más complicada de marcar.

Negros nubarrones aparecían en el estadio de Villalpardo desde recién iniciado el partido, y no traían agua precisamente, sino que parecía que podían precipitarse los goles de Pozo Cañada desde muy pronto. Y es que los visitantes tomaron la iniciativa del partido desde su comienzo, encerrando a los de Marcos Martínez en su campo durante una primera media hora nefasta de los amarillos. Solo la suerte impidió que los visitantes tomaran ventaja en el marcador en este trance, ya que las ocasiones se sucederían sobre la meta defendida por Chanini. La más clara estuvo en la cabeza de Alberto García, que estrelló un remate con la testa en el poste en torno al minuto 25’.

Ese fue el aviso que hizo reaccionar al mister villalpardeño, que no dudó en corregir la posición de los suyos en el campo con una variante táctica que el equipo notó de una forma notable. Pasada la media hora de asedio, los locales se asentaron en el campo y volcaron la balanza de su lado, tomando la iniciativa en el juego y comenzando a llegar al área rival. 2 o 3 avisos fueron suficientes para que los de Pozo Cañada pudieran adivinar lo que terminaría pasando al haber perdonado sus ocasiones. Y, efectivamente, al filo del descanso Pablo se aprovechaba de una posición dudosa para abrir el marcador con una definición de “killer”. El central fue el más listo de la clase y esperó lo suficiente para arrancar en busca del balón despejado por Jorge, consiguiendo de esta forma engañar al colegiado, que lo supuso en posición legal. Una vez había llegado a recoger el esférico, esperó la llegada de alguna ayuda para poner una asistencia, pero no lo vio claro y se la jugó con un disparo que entró por la escuadra más cercana a su posición. Era el inmerecido 1-0 en el 43’, y los amarillos se “encontraban” un gol de ventaja al descanso.

Primer gol del Villalpardo. Foto: Soraya Peñarrubia.
Primer gol del Villalpardo. Foto: Soraya Peñarrubia.

Tras el obligado paso por los vestuarios, los de Villalpardo mejoraron notablemente con respecto al inicio del encuentro, y Gomi dispuso de hasta dos mano a mano para poner tierra de por medio en el marcador, pero erró en ambas ocasiones. Casualmente, cuando mejor estaban los amarillos y más cerca parecía el 2-0, llegó el tanto del empate de Pozo Cañada. En el 55’, Jorge cometía penalti por un agarrar a un contrario dentro del área. Leovigildo Palazón no desaprovechó la pena máxima y engaño completamente a Chanini para poner las tablas en el marcador.

Por suerte para los amarillos, el empate duró tan solo un breve lapso de tiempo, ya que en la siguiente jugada Gomi acertaría por fin con la meta rival. En el 58’, al guardameta visitante se le escapaba el balón en un saque de banda colgado al área y Gomi cazaba el esférico suelto para poner el 2-1 entre una maraña de piernas. Era la ocasión más complicada que había tenido en el encuentro, pero está visto que al 9 no le van las cosas sencillas.

Tras el 2-1 el encuentro se tornó en una locura que pudo dejar muy tocados a los amarillos. En el 66’ el colegiado expulsaba a 2 jugadores visitantes por una agresión a un jugador villalpardeño y otra al propio trencilla. El árbitro, además, tuvo que parar el partido para que llegara una patrulla de la Guardia Civil, ya que el portero visitante se las estaba teniendo crudas con la grada, y el intercambio de amenazas obligó a parar el partido. Resultó un tanto extraño sí, pero parecía la decisión más acertada tal y como estaban los ánimos en Los Olivos.

Foto: Soraya Peñarrubia.
Foto: Soraya Peñarrubia.

Tras 20 minutos de receso, se reanudarían los 25’ restantes. Tiempo suficiente para ver la cobardía de Villalpardo, que tras errar lo que pudo ser la sentencia terminó encerrado en su campo. De nuevo Gomi no acertó a batir al meta visitante en otro mano a mano. Posteriormente, los de Pozo Cañada se quedaban con 8 por la expulsión del guardameta, obligando a un jugador de campo a colocarse bajo palos.

Era el minuto 79’ de partido, y parecía que todo estaba hecho para los de Villalpardo, pero inexplicablemente estos dieron, no uno, sino dos o tres pasos atrás y terminaron encerrándose ante 8 por miedo a que les empataran en los minutos finales. Incapaces de trenzar una jugada de ataque, los amarillos vivieron los últimos minutos acongojados muy cerca de su área, y a punto estuvieron de pagarlo muy caro. En el 90’, Juan González se inventaba una chilena desde la frontal y el esférico se iba lamiendo el poste de la portería defendida por Chanini.

Con ese susto se llegaba al final del encuentro, y Villalpardo sumaba 3 puntos inmerecidos. Pese a conseguir la victoria, los amarillos salen muy tocados del encuentro, pues se vieron inferiores ante 8 jugadores, y en ningún momento dieron muestras de creer en su juego. El vergonzoso encuentro debe servir de estímulo a los de Martínez para demostrar lo que verdaderamente valen en su próximo encuentro. Visitan al Rayo Fuentealbilla en un partido trascendental de cara a sus aspiraciones a ocupar la zona alta de la tabla, por lo que la motivación debe ser doble por tratarse de un rival directo.

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