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Mundialistas conquenses en Copenaghe

Marián Hernández y Elena Baeza. Fotos cedidas por Club Piragüimo 'Cuenca con Carácter'
Marián Hernández y Elena Baeza. Fotos cedidas por Club Piragüimo ‘Cuenca con Carácter’

Tras su competición en el Mundial de Maratón de piragüismo de Copenaghe, hablamos con las jóvenes deportistas, Marian Hernández y Elena Baeza.

Con la resaca del decimoquinto puesto logrado en el Maratón, nos atendían dos de las promesas del deporte en Cuenca, contándonos algunas de sus vivencias.

Lo peor que les sucedió fue nada más llegar al albergue, cuando Elena descubrió que su pala estaba rota. «Cuando desempaquetamos todas las palas, vi que la mía me la habían roto y tuve que competir con otra completamente diferentes a la mía, tanto de marca como de altura y cuchara», apuntó Baeza.

Algo que les hizo que no pudieran lograr una mejor posición. «Era muy difícil quedar en los puestos de arriba, porque había mucho nivel, sobre todo en las húngaras que se llevaron todo, tanto k1 como k2, pero creo que hubiéramos logrado mejor puesto si no llega a ser por la pala», señaló Elena disgustada.

Aunque no todo son malas noticias, las dos explican que nunca olvidarán esta competición. «Casi todas las cosas son positivas, porque compartir una semana con toda la gente de la selección es increíble, además de estar con gente de todos los países», dijo Marian.

Elena, también nos lo narraba así: «Me quedo con los amigos que hemos hecho dentro del equipo nacional de España, ya que hemos reforzado amistades con los que ya nos conocíamos. También me quedo con que aunque eran habitaciones muy limitadas de espacio, estábamos en un sitio alojados en el cual no había mucho que hacer y nuestra habitación era como la sala de entretenimiento, a pesar de todo eso, hemos sabido reírnos y divertirnos lo máximo posible en cualquier sitio».

Marian, quería tener unas palabras de agradecimiento a su familia y compañeras. «Me acordé mucho en esta aventura de mi padre, mi madre y mi hermana, porque siempre me han apoyado cuando lo necesitaba y confiaban en mi cuando nadie más lo hacía, también de la gente del club que me ha animado mucho y de Lucía y Carmela, que siempre han estado conmigo entrenando y las eché mucho de menos».

Para terminar, Baeza, nos decía lo mucho que les gustaría repetir. «Volvería todas las veces que pudiéramos, ha sido una experiencia muy bonita», sentenció.


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