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La educación a través del deporte como filosofía de vida para un «futbolero» que dirigirá los designios del balonmano conquense

Ramón Fernández Izquierdo nos cuenta su vinculación con el deporte local en la que se encuentran sus pasos sobre todo por el mundo del fútbol, aunque sin obviar otras muchas disciplinas deportivas. Un deportista multifacético que va a dar el paso a los despachos al frente del Liberbank Cuenca de Balonmano.

Por muchos es sabido que el actual vicepresidente ejecutivo del Liberbank Cuenca de Balonmano y futuro Presidente del club ha venido realizando durante los últimos doce años la labor de fisioterapeuta dentro del organigrama del equipo. Lo que quizá no se conozca tanto sea la faceta polideportiva que ha desarrollado desde temprana edad, incluyendo por ejemplo su paso por las categorías inferiores de la UB Conquense, coincidiendo con una hornada de jugadores importantes en nuestra capital.

Ramón Fernández Izquierdo (Cuenca, 1983) rememora con nostalgia, en un pequeño descanso en el trabajo en la Clínica Magdala Sport de la que es responsable, sus comienzos deportivos jugando al fútbol sala cuando apenas era un niño en el Club de Tenis de la mano de Paulino Fernández. De ahí saltó al equipo de Fuente del Oro con Pepe Moriana donde compartió experiencias con notables del fútbol conquense como Javi Gómez o Fran García. Entró posteriormente a las Escuelas locales de Fútbol por mediación del mítico Jesús Martínez Abarca, circunstancia que le hizo desde pequeñito ser colchonero. También fueron entrenadores suyos en una época más tardía Caparrós y Arguisuelas al pasar a una selección de esas Escuelas locales.

No sólo practicó fútbol Ramón en su época juvenil sino que se desenvolvió muy bien en disciplinas como el triatlón. Esta afición se la inculcó su padre que también lo practicaba. Llegó a ganar un triatlón de promoción en Cuenca y varias subidas al Peñote cuando contaba con unos 15 años, prueba de natación que se disputa en las Ferias y Fiestas de San Julián. Deportes individuales estos más duros para entrenarlos que los que se realizan en equipo y que no enraizaron en Ramón. Baloncesto, ajedrez y ping- pong completaron las actividades deportivas de su juventud.

Siendo cadete de primer año dio el salto al Juvenil del CD Cuenca jugando en la liga Provincial y teniendo de entrenador a Manolo Moya, temporada que ascendió a categoría nacional. Tras descender en la temporada siguiente se incorporó a la UB Conquense de nuevo con Pepe Moriana en el banquillo ascendiendo a División de Honor en un equipo que se encontraban Butra, Javi Gómez, Futre, Chele, Ángel Mansilla, Alberto Val, Sergio De Dios. No pierde la ocasión para recriminar la poca apuesta que se ha hecho por el futbolista local de cara a formar parte de la primera plantilla en categorías superiores. A la selección de Castilla La Mancha sub 15 y sub 17 fue llamado en varias ocasiones, dando muestra de la talla futbolística de nuestro protagonista.

Ramón decidió centrarse en sus estudios y se marchó a Madrid aunque sin dejar de lado el fútbol. Formó parte de la Selección de la Universidad Complutense, llegando a recibir una beca por ello. Cuatro años que también invirtió en practicar rugby en la liga que se lleva a cabo entre los Colegios Mayores.

Fue llamado por Canorea para unirse al CD Cuenca en la época dorada del Club con jugadores como Elías, Peraile, Marín, Rubi, Chus, Blanco, Segovia. Recuerda como realizaba muchos viajes para poder participar en los partidos, circunstancia que hizo que poco a poco fuera dejando de lado la práctica del fútbol más directa. Al volver a Cuenca, y tras una llamada con Isidoro Gómez Cavero, unió su trayectoria profesional al balonmano siendo fisioterapeuta del club en el primer año del equipo en ASOBAL, encontrando grandes amigos entre los que destaca los nombres de Mendoza, Oliva, Capote, Paván, Balaguer. Para Lidio Jiménez solo hay palabras de reconocimiento hacia su gran labor, sobre todo en la de crear siempre un gran grupo. Como curiosidad este deporte no lo ha practicado aunque en estos momentos sea lo que más le quita el sueño.

Tras varios años de desempeño de su trabajo como fisioterapeuta para el equipo de balonmano, su amigo Fran García le animó a volver a ponerse en forma y ser parte del San José Obrero. Entre risas nos cuenta que fue la peor etapa como futbolista pero que una de las mejores en cuanto a las sensaciones «extrafúbolísticas» que recibió ya que se formó una familia que le trató muy bien. Aquí llegó a desarrollar labor de fisioterapeuta para el equipo de balonmano, la UB Conquense (en la época de Jesús Hernández cómo Presidente) y el San José Obrero. A día de hoy «mata» el gusanillo futbolístico en la liga de Oro local (recordándonos que jugó en Nacional B de fútbol sala dos años en el equipo de Barajas de Melo).

Para finalizar Ramón Fernández, futuro Presidente de la entidad deportiva más importante de Cuenca, destaca que él ha sido educado a través del deporte y que las amistades que granjeó en esos años perduran en el tiempo. Mensaje de calado para las generaciones venideras de una persona muy ligada al deporte en todos sus escalones. Suerte y éxitos Ramón.

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