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Tokio 2021: Las opciones de los deportistas conquenses

Este martes se confirmaba una noticia que se venía barruntando y que las federaciones deportivas solicitaban: el aplazamiento de los Juegos Olímpicos. Esta competición, que se celebra cada cuatro años y que debía disputarse entre el 24 de julio y el 9 de agosto en la ciudad japonesa de Tokio, finalmente ha pospuesto su celebración a causa del coronavirus. No es una noticia cualquiera, puesto que trastoca por completo la preparación de multitud de deportistas, cuyo objetivo durante la olimpiada (así se llama al periodo que transcurre entre los últimos juegos y los siguientes) es llegar lo mejor preparados posible a la cita olímpica. Pero el deporte pasa a segundo plano cuando la salud está en juego, por lo que se trata de una decisión lógica, acertada y esperada por los deportistas.

No olvidemos que participar en unos Juegos Olímpicos cambia el currículum deportivo de cualquier participante. Aunque luego no se vea reflejado en su caché económico, la distinción de ‘olímpico’ permanece junto a su nombre durante toda su vida, así que participar en el mayor evento internacional ya es una recompensa enorme para cualquiera de sus participantes, sin importar el resultado cosechado. Ya son historia del deporte conquense el ciclista Jaime Huélamo (Munich 1972), el atleta Juan Carlos de la Ossa (Pekín 2008) y el triatleta Josemi Pérez (Londres 2012), aunque algunos nombres esperan formar parte de este listado próximamente. De hecho, algunos tenían opciones para llegar a estos juegos en Tokio 2020, aunque ahora deberán seguir su preparación un año más.

A todos nos viene rápidamente el nombre de Jesús Herrada. El ciclista de Mota del Cuervo ya estuvo muy cerca de ser uno de los integrantes en Río 2016, pero una inoportuna enfermedad le privó de acudir a la cita olímpica. Para este 2020, su preparación iba encaminada para llegar en forma en verano y ser una de las posibles bazas españolas, aunque en su contra jugaba el hecho de que el circuito en Tokio no es el más adecuado a sus condiciones. Sin embargo, su excelente lectura de las carreras, el magnífico rendimiento que ha dado siempre que ha representado a España y su encomiable trabajo en equipo son indudables, por lo que su presencia en la cita olímpica no se puede, ni mucho menos, descartar.

Quienes tenían ya su pase garantizado para los Juegos Olímpicos eran la triatleta Miriam Casillas y el triplista Pablo Torrijos. Ambos deportistas, extremeña ella y valenciano él, tienen orígenes conquenses y ya habían conseguido la clasificación, por lo que tendrán que esperar un año para volver a ser olímpicos (ya participaron en Río 2016). Y otro atleta de orígenes conquenses que estaba necesitado de puntos para acudir a los Juegos Olímpicos es el aragonés Carlos Mayo (con familia de El Provencio), aunque esta noticia trastoca por completo sus posibilidades.

Siguiendo con atletas de orígenes conquenses, la huelamera María Vicente es una de las grandes bazas del futuro del atletismo nacional y el retraso por un año de los Juegos Olímpicos juega a su favor, para que tenga todavía más experiencia. Lo que suponía un riesgo por su edad, puede que no lo sea tanto con un año más. Un caso que también podría asemejarse al de la velocista con orígenes sanclementinos Laura Pintiel, cuyos registros indican que será la mejor competidora española en pruebas de velocidad, así que contar con otro año más para prepararse juega a su favor.

El retraso de los Juegos Olímpicos puede beneficiar a Pablo Andújar, puesto que en el tenis hay varios criterios que podría llegar a cumplir y que para este verano ya era imposible. Uno de ellos, estar entre los primeros 56 del ranking ATP, lo cumple actualmente. En este sentido, cada país puede llevar 12 tenistas (seis hombres y seis mujeres) que se repartirían en cuatro para el cuadro de individuales y dos para el cuadro de dobles, lo que en la práctica se traduce que irían los cuatro mejores jugadores situados en el ranking. Andújar es el sexto actualmente (situado en el puesto 53, debería superar a Fernando Verdasco, 52º, y Albert Ramos, 41º). Por otro lado, la presencia en la Copa Davis también es un condicionante, y las reglas de clasificación piden haber acudido al menos a una convocatoria en 2019 o 2020, un criterio que Andújar no cumple. Aun así, también se tiene en cuenta las apariciones con su país en ediciones anteriores, hecho que sí cumple el tenista conquense, por lo que todavía no se le puede descartar de cara a estar en unos Juegos Olímpicos.

Por equipos

Más complicada se ve la presencia de deportistas conquenses en los deportes de equipo, si bien hay alguna opción que puede ser viable, ya sea para la próxima cita olímpica o posteriores.

Es el caso de Sergio López, jugador del Liberbank Cuenca y que fue todo un habitual en la selección española en categoría júnior. El conquense llegó, incluso, a debutar con la absoluta, aunque todavía tiene complicado llegar a formar parte del combinado nacional. Sin embargo, su buena temporada no es ajena para nadie, y es un jugador a tener en cuenta para el futuro y del que nunca puede descartarse su presencia en un equipo nacional, sobre todo si el equipo y él siguen rayando a tan alto nivel.

En baloncesto, es habitual que el sanclementino Víctor Arteaga participe en las ventanas (llamados así a los partidos de clasificación), si bien en dichos encuentros no pueden participar jugadores de la NBA, lo que es un hándicap para que acabe formando parte del equipo nacional. Ya le ocurrió en el pasado Mundial, del que España salió victoriosa, y podría ocurrirle para la cita olímpica. En cualquier caso, es un jugador del agrado de Sergio Scariolo, por lo que seguro que estará en más convocatorias y, probablemente, también entre en la preconvocatoria a los Juegos Olímpicos.

En voleibol, la progresión de los jóvenes del CV Hervás les ha hecho brillar en su regreso a categoría nacional. La generación cuenta con nombres muy importantes en el panorama nacional, puesto que varios de ellos han sido integrantes de la Selección Permanente en Palencia, aunque todavía es pronto para que den el salto a una selección absoluta. Esta cita todavía les queda cerca, pero visto su progreso, ¿quién sabe qué puede pasar en el futuro?

Respecto al fútbol, el herrumblareño Álvaro García, fichado este pasado verano por el Atlético de Madrid, ha sido un fijo en categorías inferiores. Para Tokio 2021, llegará con 21 años, aunque en su contra juega que los actuales futbolistas que han conseguido la clasificación (futbolistas tres años mayores que él) tienen prioridad, tanto por haber sido los jugadores que han logrado el pase como por la ampliación de la edad de los participantes a causa de este aplazamiento obligado.

Paralímpicos

De todos los nombres aquí mencionados, seguramente el del ciclista taranconero Luis Miguel García-Marquina sea el que más seguro tenía ir a los Juegos Olímpicos. Ya estuvo cerca en Río 2016 y, entonces, este ambicioso deportista se marcó el reto de acudir a Tokio 2020 en ciclismo adaptado. Con cambio de categoría incluido en esta olimpiada (de MH4 a MH3), ha sido absoluto dominador en España de su disciplina, se ha ganado un puesto fijo en la selección nacional e incluso ha regresado con metales de pruebas internacionales. El que las Paralimpiadas se retrasen un año trastocan sus planes, aunque su ética de trabajo, compromiso y esfuerzo le hacen ser uno de los nombres a seguir dentro del deporte conquense de cara a 2021.

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