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Manuel Plaza: “Desde mi primer Dakar he llevado mi bandera de Cuenca y siempre he pedido que dijeran que soy conquense”

La edición de 2021 (la 43) del Rally Dakar que se celebraba en Arabia Saudí ha concluido. Como todo en este año, se vio condicionada por la pandemia por coronavirus por lo que fue una edición menos rápida y más segura.

En esta ocasión Cuenca también estuvo representada con los Plaza, Manolo y Mónica, padre e hija. Gran Dakar el que han llevado a cabo sobreponiéndose a todas las adversidades y consiguiendo acabar por segundo año consecutivo. Lo han hecho en 34ª posición, muy cerca de asaltar esos 30 primeros puestos y a 14:17:09 del liderato. De cualquier manera, satisfacción para los Plaza por haber logrado concluir y con buenas sensaciones el Rally más duro del mundo.

Empezamos por lo general. ¿Cómo ha sido esta segunda experiencia en un Dakar juntos?

Manuel Plaza. Pues yo creo que si cabe más positiva que el año pasado porque yo confiaba mucho más en Mónica al saber cómo iba y ya teníamos la experiencia de la vez anterior. A pesar de que este año ha sido más duro tanto a nivel de recorrido como de navegación, y aun así estamos más contentos todavía con el resultado-

Mónica Plaza. Y además el año pasado hubo quejas sobre el recorrido y exigían que la velocidad media fuera menor porque estaban siendo etapas muy rápidas y este año lo han conseguido a base de bien. Nos han metido en unas trialeras de piedras y se ha hecho más duro aún. Las etapas duraban más aunque los kilómetros fueran similares pero echábamos más horas en el coche y más machacantes.

Este año al principio se decía que este año volvía a ser el Dakar de verdad, pero luego a lo largo de las etapas con el tema de la navegación ha habido problemas. ¿Cómo os ha afectado a vosotros en ese sentido?

Manuel Plaza. Ha habido comentarios de Carlos Sainz que decía que esto más que una carrera es una yincana. Yo creo que en ese sentido Carlos se ha equivocado porque el Dakar es la carrera más dura del mundo y no es un Rally de tierra a lo que él estaba acostumbrado.

Yo creo que es al revés. Que no solo no es una yincana, sino que ha cogido el espíritu de lo que es el Dakar. Las medias han bajado, la dificultad de la navegación ha aumentado muchísimo. Al copiloto había que dejarle su tiempo para que lo piense y esto es así. No estoy de acuerdo con el comentario de Carlos pero estoy de acuerdo con el comentario de que la dificultad ha aumentado tanto a nivel de navegación como paso de dunas. Había que buscar los pasos correctos en las montañas.

Peterhansel sin embargo ha dicho que esto es el Dakar. Al-Attiyah que ha pinchado mucho, lo mismo. Es la carrera más dura del mundo.

Mónica Plaza. Hay que saber adaptarse. Por ejemplo, Isidre Esteve comentaba que él no supo adaptarse al ritmo y la velocidad en las piedras y que piensa que iba demasiado lento respecto a lo que pudiera haberle permitido la mecánica. Pero claro, de esto se trata. Tanto de que el piloto tenga sus dificultades para adaptar las velocidades como que los copilotos nos lo complique más, cosa que yo personalmente valoro positivamente. Hay que sacarse las castañas del fuego. Cuando mi padre corría en África los primeros años, no tenían asistencia inmediata directa ni médica ni logística y ahora sí que la hay y hay que buscar otro tipo de dificultad.

¿De verdad se parece más a lo que era África?

Manuel Plaza. Sí, sin duda. Esto es un poco el Dakar de Mauritania y a mí me recordaba mucho a ello.

Escuchándoos, me da que este año lo habéis disfrutado más que el año pasado…

Mónica Plaza. Bueno, diferente.

Manuel Plaza. Hemos disfrutado más porque el coche nos ha dado menos problemas. Solamente tuvimos la rotura del palier el segundo día, pero el coche ha ido bien dentro de lo que es la mecánica.

Las diferencias mecánicas son grandísimas. Nosotros hemos estado compitiendo con mecánicas mucho más superiores, con coches oficiales y hemos estado quedando por delante de ellos.

Entonces, a nivel de mecánica y de equipo estamos súper contentos con el apoyo que nos han dado y el comportamiento mecánico.

¿Habéis cumplido el objetivo que os habíais marcado?

Manuel Plaza. Nuestro objetivo era quedar más adelante, pero si descuentas el tiempo que perdimos con la rotura del palier, yo creo que hubiésemos estado en la meta marcada.

Mónica Plaza. Tampoco nos esperábamos que fuera a haber tanto nivel de coches oficiales y extraoficiales tripulados por un nivel de pilotos y copilotos tan alto. Mi padre se reencontró con gente de los grandes de su época que ahora están con coches oficiales.

Manuel Plaza. El nivel ha sido sorprendente. Ha habido menos participantes, pero ha habido mucho más nivel.

Contadnos un poco sobre el problema que tuvisteis con el motorista porque al final llega información de todo tipo, pero ahora os tenemos aquí para conocerla de primera mano.

Mónica Plaza. El primer día estábamos en shock y hasta que no supiéramos de la salud del piloto con el que tuvimos el accidente no hicimos ninguna publicación. A nivel psicológico fue muy complicado porque fue un accidente inevitable y al principio, antes de bajar del coche, pensábamos que el piloto había fallecido. Estuvimos con él y pararon otros competidores a ayudar y llegaron los helicópteros. Hasta que no supimos realmente sobre la salud del piloto no quisimos decir nada.

Además, se empezaron a mezclar cosas con el otro accidente del otro piloto que encima falleció y fue un poco difícil de gestionar. Mi padre lo pasó bastante mal y ese día ni durmió. Todo el mundo preguntaba todo el rato lo mismo y nosotros teníamos la necesidad de no hablar de eso y simplemente esperar los resultados de los médicos.

Manuel Plaza. El accidente fue que el piloto de la moto escuchó una Toyota que iba por la izquierda y yo creo que se asustó, cambió la trayectoria. Se dirigió hacia nosotros y no le dio a tiempo a frenar. No lo pudimos esquivar.

Mónica Plaza. Mi padre estaba en el ángulo muerto del coche y fue un golpe tremendo.

¿Sabéis algo de su estado de salud a día de hoy?

Mónica Plaza. Se rompió el tobillo y tiene una luxación en el brazo que viene de una caída previa al choque con nosotros.

Manuel Plaza. Imagínate con un coche tan alto como es el nuestro, pasar por encima de él y la moto salió ardiendo. Parece mentira que después del golpe que le pegamos que fue brutal no haya sido más.

Todo el mundo ha visto el vídeo del coche volcado y lo esquiva el camión por la mínima con todo lleno de polvo. El polvo, ese gran enemigo…

Mónica Plaza. Es que no se ve nada. Había veces que parabas y decías, como venga alguien por detrás, te pega un viaje importante.

Manuel Plaza. Cuando había polvo y no ves nada, lo único que pensabas es, por favor que no haya nada por delante que me lo trago. Ahí vas acojonado del todo.

Por la parte positiva, también vivisteis esa historia que contasteis en la que otros corredores pararon a ayudaros y después vosotros hicisteis lo mismo. Dijisteis entonces que eso era vivir un Dakar de verdad. ¿Son estas las cosas que hacen del Dakar algo especial?

Manuel Plaza. El concepto del Dakar es una competición y vas contrarreloj. Eso está claro. Pero ya no solo eso compites contra el reloj sino también contra el terreno y con el país donde corres que no es igual que en por ejemplo cuando era en Sudamérica que enseguida te encontrabas gente que te podía ayudar. Aquí tienes que ser autosuficiente y buscarte la vida y muchas veces dependes de otros competidores.

Esto es copiloto y piloto. Tú puedes conducir lo bien que quieras pero si la persona que llevas al lado no confías en ella, al final las cosas no salen.

En ese sentido, ¿habéis tenido en ese sentido algún momento Ramilo-Xavi?

(Ambos se ríen)

Manuel Plaza. Hubo uno porque siempre pasa que hay tensión. Pero solo hemos tenido un momento tenso en tantas horas de carrera.

¿Cómo calificáis ese tema entre Ramilo y Xavi Blanco?

Mónica Plaza. Claramente tenemos la opinión hacia Xavi. Xavi es un copiloto experimentado en Dakar y el otro es una persona nueva que viene de otra disciplina. Cada uno de los componentes del equipo son un amor de persona y uno de ellos además es amigo y cliente de mi padre y súper buena persona.

Manuel Plaza. Desde el primer día, este no conocía lo que es el Dakar. Pensaba que se iba a comer el mundo y lo que ha demostrado es que no tiene el espíritu del Dakar y me jode decirlo así. En los primeros días antes de comenzar la carrera ya decían que era un personaje. El convivir en dos metros cuadrados en un habitáculo del coche en situaciones límites en que estás jugándote la vida, va minando todo hasta que llega un momento en que salta por los aires.

Mónica Plaza. Cuando nosotros llegamos toda la gente del Dakar estaba siguiendo lo que hacía él y estaba perdido dando vueltas.

¿Cómo habéis vivido las circunstancias especiales de este año con el hecho de que tuvierais que ir antes, autoconfinaros etc.?

Mónica Plaza. Pues el año pasado llegamos tan súper justos de tiempo que no nos dio tiempo a nada y para mí, personalmente, esta vez nos dio tiempo a resetear un poco la cabeza y el estrés previos. Teníamos que estar confinados en el hotel, pero podíamos estar en la zona común con el resto de equipos guardando las medidas de seguridad.

Afortunadamente en el gimnasio no tuve ninguna pega porque hubo otros hoteles en que a las chicas no les dejaban entrar a los gimnasios. En ese aspecto de la mujer este año me ha sorprendido positivamente aún más que el año pasado. Había chicas sauditas que estaban por el vivac y tuvimos contacto con gente de allí y nos trataron muy bien.

Manuel Plaza. Lo peor de todo fueron los días anteriores al resultado negativo de la prueba de Covid. Porque estás todo el año luchando y todo se puede ir al traste por nada. Incluso estando allí hubo gente que dio positivo. Imagínate. De repente perder todo por una cosa así… Hasta que no dimos negativo no respiré.

A nivel más personal, como padre e hija, ha habido muchas imágenes en este Dakar como el “Hemos pinchado cariño” o tus lágrimas Mónica por los dolores de estómago en la primera mitad de la competición. Ha sido suculento para la prensa pero también os da a vosotros esa imagen emotiva de unos corredores con una relación tan especial como la vuestra.

Mónica Plaza. El “Hemos pinchado cariño” fue bastante random porque íbamos grabando en ese momento. Yo al principio pensé –joder ¿y sacan esto?-. Pero a la mañana siguiente cuando abro el móvil fue como un colapso total de Instragram y Whatsapp con esa imagen.

Lo de mis lágrimas salió en todos los lados pero nadie explicaba qué era y es que lo pasé bastante mal con el estómago. Por las mañanas no podía ni desayunar ni beber agua. Los médicos me dijeron que tenía gastritis crónica además del tratamiento que tuve previo al Dakar del helicobacter. Y ahora encima he vuelto del Dakar y me han dicho que tengo intolerancia a un montón de alimentos. No sé qué hacer ya con mi estómago.

Manuel Plaza. Yo siempre en los coches la relación ha sido buena. Evidentemente esto de cariño no se lo digo a otro (se ríe), pero si pinchas pues pinchas y no tienes que perder los nervios. No ganas nada enfadándote.

Mónica Plaza. Había pilotos que se pegaban porque le cedieran una rueda 5.000 euros y nosotros solo hemos pinchado cuatro veces en todo el Dakar cuando había gente que pinchaba tres o cuatro ruedas por día. Bravo por mi padre porque la experiencia es un grado.

¿Cuánto puede costar la participación media en un Dakar?

Manuel Plaza. La participación media habrá superado los 500.000 euros.

Mónica Plaza. Con un coche como el nuestro y en nuestro equipo entre 200.000 y 300.000.

Manuel Plaza. Todos los que van en equipo oficial rondan los 800.000 euros en adelante. Un vehículo ligero, solo la participación y el alquiler sin contar la compra del coche, son más de 200.000 euros. Es un dineral. Lo que sí que es cierto es que la repercusión del Dakar no es comparable a ninguna otra prueba. Hay participantes de casi todos los países del mundo y la repercusión en todos es enorme.

¿Estáis ya pensando en el futuro Dakar y en si iréis juntos, separados…?

Manuel Plaza. Hay que pensar ya en el año que viene. Yo animo a Mónica porque lo hace muy bien y creo que si quiere se puede subir con algún piloto de equipo oficial. Ella tiene mucho nivel para hacerlo pero para todo eso hay que esperar a ver.

Mónica Plaza. Hace dos años estuve a un paso de ir con Cristina y con ella sería brutal. Ya no solo por el producto de marketing de ganar una etapa dos mujeres. Eso sería hacer historia. Las dos somos muy competitivas y eso sería increíble.

Manuel Plaza. Yo si voy con alguien que no sea Mónica es con mi otra hija, Marta. Con otro copiloto ni me lo planteo porque mi ilusión es trasladarles la experiencia que yo tengo y que aprendan. Además de la felicidad que a mí me genera correr con mis hijas.

¿Se siente mucha responsabilidad sabiendo que está toda Cuenca pendiente de lo que hacéis?

Mónica Plaza. La verdad es que antes del Dakar, éticamente nos preguntábamos cómo iba a sentar que mientras la gente estaba encerrada en su casa, fallecían familiares o amigos y los hospitales se llenaban, nosotros estábamos compitiendo a 4.000 kilómetros. Sin embargo, he recibido muchísimos mensajes y ninguno negativo, que esto es raro, agradeciéndonos por dar ilusión con algo diferente a lo que hoy en día tenemos en las noticias en bucle.

Ayer fui a hacer algún recado por Cuenca y gente que no conocía me daba las gracias. Eso hace ilusión y personalmente es muy positivo. El apoyo y los mensajes que hemos recibido han sido brutales.

Manuel Plaza. Hay que decir que la Diputación este año nos ha apoyado. Hay gente que le ha parecido bien y otra a la que le ha parecido mal. Quiero agradecer a la Diputación el esfuerzo que ha hecho por ayudarnos y el detalle que ha tenido.

Creo que durante muchos años hemos llevado la imagen de Cuenca y que la gente no es consciente de la repercusión internacional y nacional que tiene. Hay gente de equipos extranjeros que vienen a Cuenca por esto. En nuestro equipo hay franceses e italianos que luego vienen por lo que hablamos de Cuenca nosotros que nos sentimos orgullosos.

Yo con apoyo o sin apoyo, siempre he intentado llevar la imagen de Cuenca y para mí ha sido un orgullo.

Cuando yo empecé en todo esto solo había corredores catalanes menos un murciano, uno de Madrid y yo y eso era muy duro. En esta especialidad nuestra, siempre hemos tenido dificultades al ser de una ciudad pequeña.

Mónica Plaza. Luego en tema de redes sociales, me escribe gente que no conozco para interesarse por Cuenca al ver mis historias y que les aconseje sitios para que vengan.

Manuel Plaza. Yo desde mi primer Dakar siempre he llevado mi bandera de Cuenca y siempre he pedido que dijeran que soy conquense. Además la afición que hay en Cuenca al mundo del motor creo que en muy pocas provincias la hay.

Este año además habéis compartido protagonismo conquense con Fernando Domínguez…

Manuel Plaza. …Y ha sido un punto. Fernando es un crack y lo ha hecho genial. Tiene muchísimo mérito lo que ha hecho terminando el Dakar porque es algo muy difícil. Chapó por él.

Mónica Plaza. Las dunas que puede haber en Marruecos o sitios similares no tienen nada que ver con lo que nos encontramos allí que había dunas de infarto. Menos mal que yo voy con mi padre porque si no, en los tramos de dunas me hubiese bajado como Xavi Blanco (se ríe).

Un día en el paso de una trialera, estaba anocheciendo y había motos poniendo losas de piedra para subir. Así que súper aplauso a Fernando.

Manuel Plaza. Nosotros nos pegamos un susto tremendo en la dunas porque yo pensé que la salida era buena y era mala, y pegamos una volada que no tuvimos un accidente de casualidad. Ahí podíamos haber terminado la carrera el segundo día, antes incluso de la rotura, porque volamos, caímos de morros y de hecho yo me fisuré la muñeca. Milagrosamente no dimos la vuelta hacia delante.

Mónica Plaza. Ese día solo íbamos encontrando restos de coches, camiones volcados… Como estuvimos tantas horas parados, cuando íbamos avanzando solo veíamos vehículos desguazados y fue brutal.

¿Qué se hace en el día libre cuando no hay carrera en el Dakar?

Mónica Plaza. No descansas. Lo aprovechas para hacer cosas que nos has hecho o hablar con los medios y los otros participante.

Manuel Plaza. También reorganizas las maletas o el coche que la rutina diaria no te deja tiempo.

¿Con qué momento os quedáis del Dakar personalmente?

Manuel Plaza. Yo curiosamente el que más recuerdo es la volada de las dunas que salvamos de milagro. Es el peor momento y a la vez el mejor al margen del accidente porque no lo pudimos evitar.

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