Inicio Noticias Piragüismo Pablo Zamora: “Llevo un año dando gracias por estar montado en una...

Pablo Zamora: “Llevo un año dando gracias por estar montado en una piragua”

La de Pablo Zamora sí que es una historia de superación. Una lesión en el codo casi obliga al palista conquense a bajar sede la piragua, a la que se subió de niño como mera actividad veraniega y que ahora ha convertido en un estilo de vida. Pese a las complicaciones médicas, ha sabido sobreponerse a la situación y aprender a disfrutar por encima de la competición.

Su última victoria tuvo lugar el pasado fin de semana, precisamente en la ciudad de Cuenca. Se alzó con el primer puesto en el trofeo Puente a Puente tanto en K1 como en K2 junto a su compañero Juan Pablo. “En tu ciudad viene más gente a verte, siempre es más agradable en Cuenca”.

 

Tu primera victoria fuera de Cuenca fue en el Campeonato de España de Maratón en Zamora. ¿Cómo te preparas para esta competición de mayor envergadura?

Llevo un año dando gracias por estar montado en una piragua porque el año pasado me dijeron que tenía que dejarlo. Tuve una caída de la bici hace 13 años y me hice una luxación de codo y me lo tuvieron que fijar con tornillos. Tenía una limitación en la extensión de codo, pero no me limitaba para la piragua. El año pasado, tras dos intervenciones quirúrgicas, vieron que tenía una artrosis bastante avanzada. Al principio me dijeron que tenía que dejar la piragua o acabaría con artrosis prematura en el codo y con una prótesis. Tras dos meses sin subir a la piragua, perdí más movimiento y no tenía movilidad articular. Buscando otros profesionales, en Albacete me dijeron de probar con infiltraciones de PRP, con mi propio plasma. No se regenera el cartílago, pero las superficies aledañas han mejorado la lubricación, aunque no para volver al ritmo de antes.

¿Cómo ha cambiado ahora tu rutina de entrenamiento desde la lesión?

Durante el año he salido a entrenar cuando me apetecía. Cuando el codo ha ido mejor he forzado más, pero sin planificar nada. La semana de antes de un campeonato sí que bajas un poco la intensidad.

Antes entrenaba a un nivel casi profesional (con seis sesiones en piragua y otros tres días de gimnasio y de carrera). Luego empecé tranquilamente a montar en piragua dos días y luego descansaba. Ahora estoy en piragua tres días y otro de descanso. Según me voy viendo.

¿Esperas una retirada a corto plazo?

No quiero pensar en el mañana, pero esto no tiene buena pinta. No entreno como entrenaba antes porque no quiero castigar mucho el codo. Me lo tomo más tranquilamente. Por eso, en cuanto a los resultados, el objetivo ahora mismo no es quedar bien, sino tener 80 años y poder seguir montado en una piragua.

Ahora mismo entrenar con la piragua para mí es un premio, no llevo un entrenamiento regular, hago lo que me apetece cuando no me duele y estoy un poco por debajo del nivel de años anteriores. No estoy preparando nada, solo estoy disfrutando.  También entiendo que he tenido un año de regalo, pero llegará un momento que no podré hacerlo.

 ¿Si pidieras un objetivo para el año que viene cuál sería?

Mi objetivo sería que pase otro año y pueda seguir montado en la piragua, no pido más que eso. Disfruto también de este mundo de la piragua, donde somos todos una familia. Vas a una carrera y está bien competir, pero antes estás charlando con amigos, tomando algo… para mí es un modo de vida más que el deporte como tal.

¿Qué próximas competiciones te esperan este año?

El Campeonato del Mundo de Maratón son los días 26 y 27. Da la casualidad de que es en Portugal, cerca de aquí. La idea es ir, pero ahora llevo una semana que me molesta bastante el codo. Si voy bien, si no, no pasa nada. Allí se puede correr en K1 y en K2. Había hablado con David Flecha, un compañero de Mérida, para competir en K2. Parece que vamos más o menos bien en cuanto a acople.

¿Te sientes más cómodo en K1 o en K2?

Me gusta más el K2, pero da la casualidad de que en el club hay otros dos compañeros que normalmente entrenaban y ahora no. No he encontrado a nadie de mi nivel para competir. Es cierto que esta semana iremos al Campeonato de España de Ríos y Travesías con mi compañero Juan Pablo. Lo he hecho también para que se anime un poco.

¿Qué te aporta competir con un compañero en lugar de hacerlo en modalidad individual?

Las embarcaciones de equipo son más rápidas. Siempre van más adelante en las carreras. Además, el hacer las cosas en equipo te da una satisfacción mayor, sobre todo en mi caso ahora, ya que mi objetivo al montar con Juan Pablo es que se anime y vuelva a entrenar de continuo. Para ir muy bien hay que echar muchas horas, nosotros no hemos podido, pero no vamos mal del todo.

Tu club Las Grajas debe estar orgulloso de tener un palista que eleva su nombre a los podios en las competiciones. ¿Cómo es tu relación con el club?

La gente que no nos conoce de Cuenca piensa que estoy yo solo, pero somos unos 40 socios. Seremos unas 10 personas las que competimos, pero luego a campeonatos fuera de Cuenca se anima poca gente a ir, el que más me muevo soy yo, por eso la mayoría de las competiciones las hago en embarcación individual. Pero para la gente del club soy un referente y les gusta entrenar conmigo. Yo tan contento, la verdad.

Si repasamos tus orígenes en este deporte, ¿cómo fue el inicio?

Empecé en 1991 en la escuela municipal de verano. Se hacían cursillos en la zona de la playa y me apunté con mi padre y mi hermano. Luego nos dijeron si queríamos formar parte del club y poco a poco empecé, aunque sin el afán de entrenar ni nada. Cuando te quieres dar cuenta llevas treinta años subido a la piragua.

En cuanto a las competiciones, ¿en qué tipo de carreras te encuentras más cómodo?

El descenso de ríos es donde mejor me desenvuelvo. En Cuenca estamos sujetos a la regulación del agua, según si quieren o no producir electricidad. Ahora en verano es imposible, porque no baja suficiente caudal. También es verdad que se me da bien esta disciplina porque en mis orígenes practiqué otras modalidades como las aguas bravas, aunque las que más me han gustado siempre son estas piraguas más largas y de velocidad.

¿Cuáles son las cualidades idóneas de un buen palista?

Sobre todo, la cabeza. Yo me considero privilegiado porque en competición rindo el doble. Sé dónde colocarme, cómo estar tranquilo… A nivel cardíaco y respiratorio creo que soy bueno. Sin embargo, muscularmente soy muy débil, contracturo muy rápido.

 

 

 

 

 

 

Comentarios