Buzones

Buzones

Compartir

Cada vez estamos más acostumbrados a tragarnos todo lo que nos digan en los telediarios. No nos paramos a pensar qué es real y qué no, o que puede ser cierto dentro de toda la información que consumimos. La tragamos como los buzones ingieren las cartas, sin filtro y sin mesura. Y ocurre que a veces nos atragantamos, y no es para menos. Por ejemplo, cuando vemos a Espinar pidiendo una coca cola en el Senado, o una mariscada en un bar. No es que tenga nada de malo, y es hasta perjudicial que los medios de comunicación se centren más en eso que en la corrupción a gran escala del PP en la gürtel, por ejemplo. Pero es que Podemos, y entre ellos particularmente Espinar, han hecho que “la gente de la calle” –como ellos llaman al “pueblo” del siglo XIX- veamos de ricos que alguien se coma una mariscada. Han hecho que lo relevante sea el alimento en sí, en lugar de quién lo paga: si el político con el dinero del contribuyente o con su salario mensual (que al fin y al cabo, es lo único relevante y que debiera ser noticia).

Así que ahora tenemos a Podemos como un partido-víctima, porque se le ataca constantemente entre las coca-colas que se toman y las mariscadas que se meten, y todo porque ellos mismos han colaborado en la idiotización del ciudadano, en esa tergiversación de la información. Además, claro, de toda la infamia que nos tragamos como buzones porque es más cómodo que pensar en si es posible que sea cierto o no, o la relevancia real de lo que estamos oyendo.

Comentarios