Brevedad

Brevedad

Compartir

Los tiempos que corren no son propicios para lo extenso. Son tiempos de no más de 140 caracteres, de publicaciones en Facebook con una foto de fondo. Son tiempos de imagen y brevedad, donde solo se leen los titulares del periódico porque el contenido es demasiado largo y la letra demasiado pequeña. Donde no se escucha un programa de radio al completo, y solo se ve una película con el móvil en la mano; porque ya nadie ve una película por el hecho de ver cine, de introducirse en la trama, de convivir con el protagonista. No. Ahora todo el mundo ve una película por tener algo de fondo mientras habla por whatsapp, y lee un libro –quien lo lee, claro- con el Instagram abierto en la tableta. Pero también son tiempos de la opinión, con o sin criterio, pero opinión por un tubo. Si leéis (o veis, perdón) las portadas de todos los periódicos nacionales, Pablo Iglesias fracasó estrepitosamente contra un Rajoy duro, fuerte y consistente en su oratoria. Yo no pude ver el debate; no puedo opinar. No obstante, una persona con un gran criterio objetivo, me dijo: “mira que Iglesias no me gusta mucho, pero ha dado una lección de historia y, como ponente, lo ha bordado. Lo ha hecho de diez”. Entre eso, y mi conocimiento de las continuas cagadas léxicas de Rajoy, me cuesta creer que fuera un martillo pilón para Iglesias.

Pero da igual. No importa. Porque la gente no escucha el debate, ni lo va a hacer, tenga o no tenga tiempo. La gente solo lee los titulares, solo ve la imagen de Rajoy de espaldas y del Parlamento delante; solo ve a un guerrero de traje. Y se lo cree todo.

Comentarios