Si el karma existe, se tiene que acordar del Ciudad Encantada

Si el karma existe, se tiene que acordar del Ciudad Encantada

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Y otra vez por los pelos, y otra vez muy cerca y otra vez a punto y de nuevo con la miel en los labios y esa cara que se te queda cuando tienes una cita y en el último momento te dan plantón. Pues así se tiene que sentir el Ciudad Encantada, en el último momento de nuevo le deja colgado la suerte, esa suerte que en algún momento le tiene que devolver todas las que le está quitando, porque para que yo empiece a creer en el karma, el equipo conquense tiene que hacer algo muy importante muy pronto.

Llegas al último partido en Huesca con opciones, no muchas pero existentes, de poder entrar en Copa Asobal, tienes que ganar tu partido y para ello cuentas con una plantilla más que involucrada en la causa, en hacer historia, pues bien, de nuevo la mala suerte actúa. El club hace el esfuerzo económico de viajar un día antes y se despierta el miércoles con media plantilla con gastroenteritis, me viene a la mente la cara de Sergio López en el desayuno, en el que solo puede hacer acto de presencia porque comer, no puede comer nada. pese a ello en su mente está lo de llevarse los dos puntos de Huesca. Otros jugadores como Marc Canyigueral ni puede salir de la habitación y en algún momento se llega a replantear incluso el poder aplazar el partido, pero se decide al final de luchar los que son, como dice siempre Vainstein: “Esto es para valientes, es para guerreros”, así que deciden jugar con los que estén, entre ellos no pueden llegar a tiempo el propio Marc, Rafa López ni Perovic, que van cayendo por el camino como en las guerras más tristes de los vencidos.

Llegan a Huesca y el encuentro comienza bien, pese a todos los acontecimientos, hay que tener en cuenta los más de 2.000 kilómetros en una semana con el viaje a Pontevedra y después a Huesca o a jugadores tocados como Mendoza, Castro y ‘Colo’, se compite, se juega, pero al final los males aparecen, la suerte se desvanece poco a poco mientras va creciendo la figura de Jorge Gómez por el Huesca bajo palos, el sueño se va diluyendo y las caras de cansancio y frustración comienza a aparecer, mientras se puede leer en esos mismos rostros la sensación de: ¡Joder, otra vez!, porque mientras tanto, van llegando las noticias de que Anaitasuna va perdiendo y que una victoria daría esa tercera plaza y poner una marca en la historia. La cara tras el choque de jugadores, cuerpo técnico y afición nunca se me olvidará, recuerdo la de uno de los preparadores físicos, Álvaro Cañada, nada más acabar y verlo abatido, sin saber qué decir.

Una vez más, y se suma a no poder entrar en Europa por un punto, a no poder estar en Copa del Rey por ser Torrevieja la sede, a no poder jugar Copa Asobal en la 12/13 tras empatar en Puerto Sagunto. ¿Este equipo merece ya una alegría de las grandes, no? Merece el cambiar la historia y merece el poder estar entre los más grandes del balonmano español. Karma, escucha un momento, nos debes una, nos nos sigas jodiendo.

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