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Balaguer, un hombre de oro con pasado conquense

Temporada 2014/15, llega al Ciudad Encantada un casi desconocido David Balaguer, lo hace desde la cantera del Barça en busca de minutos en un fichaje que ya Lidio Jiménez y Rafa López, primero y segundo entrenador del Ciudad Encantada respectivamente, afirmaban que iba a ser muy importante en el equipo, se fraguó en un verano en el que el propio Balaguer estuvo cerca de firmar por el Huesca, pero los oscenses se decantaron por un veterano Carton. El Bala estaba concentrado con la selección de balonmano playa española y con él dos hombres del Ciudad Encantada como David Mendoza y Jorge Oliva, los dos fueron los que acabaron convenciendo al extremo para que finalmente firmará por Cuenca.

Casi desconocido pero ya en el primer amistoso se pudo ver que iba a ser clave en la temporada, su desparpajo, su disparo, su garra ya se notaba que iban a dar mucho que hablar, desde ese comienzo se decía que Balaguer iba a ir a la selección y que terminaría ganando cosas como un simple oro europeo, que a la vez es histórico porque es la primera vez que se logra.

Me acuerdo de cada entrenamiento en los que Lidio decía: “Balones a Messi”, ese Messi era Balaguer que venía del extremo al lateral para lanzar. Partidos como el de Aranda o el de Benidorm siempre quedarán en mi memoria, quedará también uno de los momentos más amargos de esa campaña, tras la lesión de Mendoza, él caía lesionado para toda la temporada en Gijón, con todo en juego por salvarse y con un viaje de vuelta en el que nadie hablaba, era un auténtico duelo. Messi ya no estaba y no se le iba a disfrutar, porque a final de temporada marchaba al Nantes.

Ese viaje fue de tristeza, no como otros donde sí pudo estar Balaguer, que se pasaba medio viaje durmiendo hasta que lo solía despertar Sergio Valles si se pasaba por Madrid y por Moratalaz, el barrio del ahora jugador del BM Guadalajara para recordarle que se le ponía el vello de punta. En las vueltas iba más despierto y nos entreteníamos con su tablet algo rota tras un golpe.

Pese a la lesión, no quiso dejar solos a sus compañeros en el último partido ante Cangas y vino a Cuenca para ser reconocido por La Furia como mejor jugador de la temporada. Él con lagrimas en los ojos agradeció el gesto y su paso por Cuenca junto a sus padres, que se enamoraron de la ciudad y solo tenían gestos de cariño para los conquenses.

La primera equipación de ese año 2014/15 dijo que la guardaría para siempre porque nunca olvidaría al Ciudad Encantada, la segunda blanquiazul se la regaló a un servidor que le comentó en ese momento que esa camiseta era de un jugador que un día ganaría un oro con España. Él solo sonrió y dijo: “No digas tonterías soooo, pero si es así no la vendas la camiseta”.

Balaguer ha hecho historia y seguro que en este Europeo se ha acordado de Cuenca, porque fue una temporada en la que estaba prohibido rendirse y donde se logró el objetivo. España también estuvo cerca de rendirse y ser eliminada, pero el espíritu de los Hispanos despertó para terminar colgándose del cuello este preciado metal, una medalla de equipo, de sobreponerse a todas las dificultades y donde Balaguer incluso fue MVP contra Alemania.

Un trocito conquense en ese oro.

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