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El poder de los conquenses y de los hombres de la casa

Tras una avalancha de noticias positivas ligadas con el deporte de Cuenca, creo que es justo destacar el papel que han tenido personas oriundas de la provincia para que estos fueran conseguidos. Si hay un problema en esta ciudad y aledaños es el poco reconocimiento que tienen sus deportistas y representantes, siempre pensando que lo que viene de fuera es mejor por decreto. Tampoco nos engañemos, hay gente que ha venido a Cuenca y ha permitido que sus respectivos equipos den un salto cualitativo y han sido piezas claves para lograr sus gestas deportivas, pero el protagonismo conquense, y de los hombres de la casa, en todos los hitos ha sido más que palpable.

Podemos acordarnos del Liberbank Ciudad Encantada, que por primera vez irá a Europa, y no es casualidad que su mejor temporada histórica mantenga una columna vertebral con origen conquense. El presidente, Isidoro Gómez-Cavero, su directiva, el entrenador, Lidio Jiménez, o el capitán, David Mendoza, más los jugadores Sergio López y Hugo López, al que podemos incluir a Carlos Casas como tercer portero, o Anselmo Cano, debutante este año. Incluso a un Rafa López que ha hecho raíces en la capital. Estamos hablando de un equipo profesional en la máxima categoría de su deporte, y que gracias al esfuerzo y coraje de personas de aquí han alcanzado sus mayores cotas.

En la Unión Balompédica Conquense todavía siguen celebrando el ascenso a Segunda B, tras tres años en Tercera. Precisamente, ha sido la primera vez que el entrenador que asciende de categoría es conquense, un Luis Ayllón que llegaba a sus 34 años a dirigir a los balompédicos y conseguía el tan ansiado premio. Lo ha hecho acompañado con un cuerpo técnico donde brillan las personas relacionadas con la capital, aunque también la directiva y su plantilla tienen un color conquense.

Pero podemos extender este reconocimiento al Ciudad de Cuenca, donde David Angulo, primero jugador, posteriormente segundo entrenador y desde hace siete años primer entrenador, ha sido fundamental para que el equipo ascienda por primera vez a División de Honor. O también en el CD Tarancón, que regresa a Tercera División 25 años después gracias al trabajo de Jorge Cañete, otro taranconero que primero se puso las botas como jugador y que después ha hecho carrera, y de qué manera, como técnico.

En ocasiones nos volvemos locos, en todos los ámbitos, buscando soluciones fuera de nuestro alcance, pero a lo mejor basta con confiar en nosotros mismos. Sinceramente, no tiene más secreto que rodearse de personas que han mamado sus respectivos deportes y que conocen la ciudad. Con esos ingredientes, está claro que los éxitos terminarán llegando más pronto que tarde.

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