A todos nos gusta vivir bien

A todos nos gusta vivir bien

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“Seamos sinceros, a todos nos gusta vivir bien”. Ese era al eslogan de un anuncio de Renault Laguna en la primera década de los 2000. En el spot aparecía un hombre acomodado con una vida holgada. Trajeado, con casa de lujo, coche grande y espacioso… para finalmente descubrir que es un roquero cuyas canciones atacan a la burguesía, critican a la sociedad y repudian el dinero. Un retrato de la hipocresía.

Un anuncio publicitario que Pablo Iglesias compartió en Facebook no ha mucho- allá por 2016- como una crítica al consumismo, a las expectativas sociales y a la política. Pero, ¡maldita hemeroteca!, como lleva por título una famosa sección de fact checking
en El Objetivo de Ana Pastor en La Sexta.

Ahora, el mismo Pablo Iglesias, el que afirmaba querer vivir para siempre en Vallecas, anteponiéndolo incluso a Moncloa, el que criticaba los grandes desembolsos inmobiliarios, los coches oficiales y las residencias en el extrarradio se ha mudado. De Vallecas a Galapagar, de la urbe al campo, de donde vive a la gente a donde viven unos pocos.

Los “proyectos familiares” han pesado más que los idearios políticos y un chalet con jardín siempre suma más a una familia que un tercero con escaleras. Además, donde vive la gente muere la tranquilidad, por eso se van alejando desde Vallecas a Galapagar pasando por Rivas-Vaciamadrid. La familia exige privacidad tanto personal como legal, por eso un alquiler ya no es opción al lado de la adquisición de una vivienda en propiedad.

Y las rentas… Bueno. Ese dinero es suyo ganado con el sudor de su frente pero también con el de todos los españoles que lo pagan, no como el de esos empresarios que sacan a la palestra o el de otros colegas políticos. No han usado dinero público dicen. No de las arcas obviamente, pero su sueldo procede de todos. Y no es que pase nada, pero sí que la hipocresía es tan grande como la hemeroteca, cuando todo era desdeñado y reprochado en aras de la igualdad y de la dignidad del pueblo, para acabar siendo lo mismo que se criticaba: casta. Bueno, ahora mayordomos de poder, pues la terminología de Podemos es variante, como su discurso.

Pero la mente colectiva de la red trabaja con conexiones neuronales plenas. Usuarios de Twitter recuperaron un tuit de Iglesias en 2012, en pleno “Deuteronomio” de Podemos, en el que cargaba contra Luis de Guindos, exministro de Economía y actual vicepresidente del Banco Central Europeo, por la compra de un ático de lujo por valor de 600.000 euros. Nada comparado con los 270.000 que junto a Irene Montero ha pagado por su nueva residencia pero sí cada vez más cerca de un alunizaje contra la cúpula de cristal de la élite.

El argumento de la pareja de la formación morada, es que la compra de su vivienda ha sido como residencia y no como la del vil De Guindos, que fue como inversión. Por favor. No mezclemos churras con merinas, que queremos buena carne y buena lana. Queremos estar con la gente desde lejos, queremos eliminar privilegios siendo privilegiados, queremos acabar con la casta para implantar otra, y queremos, vencer para convencer, convencer para vencer, en ese orden o en otro, al derecho o al revés, qué importa. Como dijo Groucho Marx: “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”.

Este anuncio ya lo hemos visto. Maldita burguesía, bendita hipocresía. Y sí Renault: “seamos sinceros, a todos nos gusta vivir bien”.

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