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En los días especiales, El Sargal tiembla

Este sábado se volvió a vivir en El Sargal una de las tardes difíciles de olvidar, ya que en torno a 2.000 personas llenaron los asientos del pabellón, no dejando un hueco libre, teniendo incluso que quedarse de pie para poder seguir el choque, era otra de las tardes históricas y en esas fechas, la afición del Liberbank no deja solos a los suyos. Y es que se nota cuando es un día especial, porque cuando entras a la pista tiene un olor, un color e incluso un sabor distinto. Huele a fiesta, luce con colores y tifos de la peña y al final, casi siempre, sabe a triunfo.

En los últimos años, cada vez son más personas las que acuden a ver a los de Lidio Jiménez, pero me quedaré con cuatro citas para recordar. Una hace cinco años, cuando el club se jugaba la salvación en la última jornada ante el Cangas en casa, ganó con un gol de Renaud en los últimos minutos, la segunda hace dos campañas en la última jornada ante el Anaitasuna; con un empate final desde los siete metros que dejaba el peor sabor para los locales; en el último partido de la pasada temporada ante el Bada Huesca con triunfo final y billete para Europa y, este sábado en su primer partido en competición europea en Cuenca, con una victoria más que holgada que mete a los de Cuenca en la fase de grupos.

Y es que esto es deporte, es competición, pero me quedo con varias reflexiones del entrenador Lidio Jiménez, cuando en rueda de prensa afirmaba que “esto es por los conquenses, que el objetivo es hacerles vibrar y disfrutar, ya que de no ser así, poco sentido tendría todo lo que están logrando”, y lo cierto es que es así, el deporte tiene el final de hacer disfrutar, de hacer vibrar, de hacer olvidar lo que necesites olvidar y de poder vivir tardes y noches históricas, de recordar momentos inolvidables y de poder unirse a otras personas en días como los de este sábado. El choque era televisado, todo el mundo tenía que pasar por taquilla, la eliminatoria estaba resuelta, pero, ¿y qué?, lo de Cuenca y lo de la afición del Liberbank es de matricula. ¡Chapo!

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