Inicio Opinión En El Sargal hay que buscar a Wally en cada partido del...

En El Sargal hay que buscar a Wally en cada partido del Liberbank

Este pasado martes en el partido entre el Liberbank Cuenca y Bidasoa Irún a las 19:00 horas, la afición del equipo conquense volvió a demostrar lo de ‘Nunca solo caminarás’ que tanto dice la Furia Conquense y es que a pesar de la hora, de ser televisado, de ser un martes, el pabellón se volvió a llenar para llevar en volandas a su equipo a la victoria. Muchos de ellos, dos días antes habían estado en Alcobendas y hace un mes en Bocholt. Lo que demostró que no vale la distancia, ni la hora, ni nada cuando se trata de animar a su equipo.

Y es que sorprende el ver El Sargal hasta arriba en cada choque, a una afición que no para de animar, a una Furia Conquense que es capaz de empujar a los suyos y de sacar del partido a los rivales, de cantar, bailar y no parar un segundo quieta, de hacer que un día de balonmano sea un día de fiesta y de hacer que el balonmano se respire por toda la ciudad los días de partido, cuando no se dejan de ver camisetas y sudaderas de la peña por toda Cuenca.

De ver la organización de Samuel Ruiz y los golpes con el bombo, de la voz y los nervios de los hermanos Soria, de la pancarta de Komando Manolako, de los nervios en cada uno de los que acuden para animar. No se me olvidan sus caras en cada gol del equipo cuando se sonríen y se abrazan, o la que se les queda cuando encaja el Cuenca un gol o pierden. Cada momento que viven lo hacen especial, y eso al final es el deporte, los sentimientos que despierta y que te hace sentir vivo.

Por todo ello ‘Nunca caminará solo’ el Liberbank, porque entiendo que son muchos los aficionados que cambian días de vacaciones por acompañar al equipo, que gastan dinero por estar con ellos y que han hecho que en estos años se quede el pabellón pequeño, que haya que buscar un asiento libre como el que busca a Wally en un libro de Martin Handford y que cada vez que una persona va al Sargal por primera vez, vuelva, siempre va a repetir, porque lo vivido es poner el corazón de cero a cien en segundos y eso, eso no hay dinero que lo pague. Que sigan siendo la envidia del balonmano español, que sigan dando puntos al Cuenca.

Comentarios