Inicio Opinión El Liberbank Cuenca, «Gran equipo, gran afición, mal pabellón»

El Liberbank Cuenca, «Gran equipo, gran afición, mal pabellón»

Tras el viaje a Austria y tras la recuperación de la ‘resaca’ de pasar a la siguiente ronda y a consecuencia de los tweets del periodista deportivo Manuel Noeda, el artículo de J.J. Domínguez en Voces de Cuenca o diferentes comentarios de aficionados, he decidido escribir este artículo para que en Cuenca sepamos cómo nos ven desde fuera y la envidia que sentimos cuando salimos fuera de nuestro territorio en la Copa EHF.

Es una bonita responsabilidad que se hable de Cuenca fuera de nuestras fronteras y el equipo de balonmano esté siendo embajador de ello. Una vez más, la afición del Liberbank pobló las gradas del pabellón de Hard, unos aficionados que incluso pudieron llevar camiseta de manga corta, algo a lo que no están acostumbrados en El Sargal, donde la temperatura cada vez es más fría a consecuencia de todos los agujeros que tiene el techo y por donde sale el calor, entra frío y hace que las temperaturas no pasen de los 13 grados, algo impensable en el sigo XXI y más en un equipo que está compitiendo en Europa.

Pues la imagen que damos fuera es que tenemos un gran equipo con muy buenos jugadores, un excelente entrenador, una afición envidiable pero un pabellón que deja mucho que desear. Y no lo digo yo, que sí lo pienso, lo decían varios jugadores del Hard, que de alguna manera nos invitaban a mejorar este aspecto, porque si queremos estar arriba, ser un ejemplo y que se hable de Cuenca de una manera positiva, hay que cuidar todos los detalles. Este detalle se le escapa al club, ya que el pabellón es municipal y es el Ayuntamiento el que debe dar el paso. Las obras necesitan un tiempo para ejecutarse ya que hay que aprobar un presupuesto, una licitación… Pero hablemos de cosas básicas, ya no solo el reformar el pabellón para hacerlo más grande que puede tardar más, hablamos de que no haga frío, de que los vestuarios estén cuidados y de lo que es cuestiones básicas para la práctica de deporte y, ya no solo para el primer equipo de balonmano, también para las categorías inferiores y para todos los niños y niñas que van a practicar fútbol, baloncesto, gimnasia rítmica…

Incluso el propio club se ha ofrecido a arreglar los agujeros por su lado, algo que ha recibido la negativa del personal responsable y es una situación que puede conllevar a que la afición deje de asistir en masa como hacen o que se produzcan lesiones en los jugadores.

¡Qué envidia nos dio el Hard!, un pueblo de apenas 13.000 habitantes, con un pabellón que nos hacía ver lo atrasados que estamos en Cuenca, donde cada vez las instalaciones van a peor y donde una reforma se hace eterna en el tiempo.

No entiendo de políticas, de licitaciones, ni de obras, pero sí entiendo de humanidad y lo del Sargal es cada día más inhumano, y así llevamos mucho tiempo. Y el día que pase algo, entonces nos acordaremos, ya que ni los accesos cumplen los necesidades básicas…

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