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El regalo a mi padre será no ir a verlo

Quinto día oficial de cuarentena, yo llevo siete, y coincide con el Día de San José, el Día del Padre. Una jornada que se dedica a poder pasar tiempo con tu padre o con tu hijo y donde en esta ocasión nos hemos dividido. Por un lado están los que sí pueden pasarlo con su respectivo por vivir con él y en el otro los que estamos en otra ciudad y no podemos darle un abrazo.

Este segundo es mi caso y mi regalo es no ir a verlo, primero porque así nos lo han pedido por el Estado de Alarma y segundo porque es lo mejor para él, ya que podría contener el virus sin saberlo y contagiarle, siendo una persona que está dentro de la edad del umbral de riesgo pese a su fortaleza mental y física podría debilitarlo con solo un gesto cariñoso hacía él y esa es sin duda mi responsabilidad y así debe ser la del resto.

También es cierto, que en tono jocoso cuando lo llamé esta mañana me dijo: «tengo muchas ganas de verte, pero mejor que no vengas por si nos pegas algo». Y así es como me lo he tomado, con una pizca de humor y con otra pizca de responsabilidad.

Tendremos que seguir acostumbrarnos a no poder celebrar ciertas cosas, van pasando días y pasando con ellos cumpleaños, santos, días del padre, fallas o Semana Santa, y los que quedan… Toca seguir siendo duros de mente, yo, por si os sirve, sigo con mi rutina de trabajo e intento pensar que estoy enfermo y por eso estoy en casa curándome, además, como no tengo amigos haciendo planes, no pienso en lo que me estoy perdiendo que también ayuda.

Ya queda un día menos, un día más pasado y seguimos unidos, porque seguimos valorando que todos estamos en el mismo barco y que el virus nos ha hecho igual de vulnerables, que da igual el país, la raza, la clase social… que no importa si en nuestra cuenta bancaria tenemos más dinero o menos y que solo nos debe importar salir de esto con los menos caídos posibles, porque ninguno estamos libres de perder a alguien y por ello se está haciendo tanto hincapié en lo de quedarte en casa. Compra todos los rollos de papel higiénico que necesites, pero no te muevas de ahí porque esta guerra la estamos ganando y aunque los datos siguen empeorando, cuando empiecen a mejorar nos daremos cuenta que estos días están mereciendo la pena.

El regalo a mi padre es no ir a verlo y a los que seguís leyéndome el agradecimiento por ello, si además sirve para entreteneros por un segundo, esa será mi recompensa, quizás el no lea esto, como la mayoría de los vuestros que no tienen redes sociales y los felicitáis por ahí. Yo ahora voy a volver a limpiar los cristales, la tercera vez en el día de hoy y las que quedan…

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