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Con el miedo en el cuerpo del balonmano español

Este lunes se vivió uno de los capítulos más dantescos dentro del balonmano español. A un día del previsto comienzo de la Liga Asobal era ésta aplazada en sus dos primeras jornadas por el Comité Nacional de Competición, llegando esa notificación en medio de una Asamblea de Asobal y con el presidente de la Federación Española de Balonmano, Paco Blázquez, invitado y presente allí. El cual, aseguró su compromiso a realizar el sistema de competición elegido por los clubes, que era el de todos contra todos a 34 jornadas, ya que varios clubes se han comprometido con ello con sus socios, patrocinadores o televisiones, entre otros.

Pero la bomba estalló con el aplazamiento de la jornada 1 y 3, donde el Comité de Competición se escudaba en el escrito de ocho clubes que no veían conveniente empezar en estas condiciones y ello fue aceptado. Todo esto dinamitó que la Comisión Delegada de Asobal anunciara su dimisión y lo que puede traer la disolución de la misma, algo que se votará en una próxima Asamblea Extraordinaria y que puede traer unas nuevas elecciones a la presidencia de la Asociación.

Mientras, Logroño decide no ser socio de Asobal, Villa de Aranda y Cisne siguen sin serlo, el Barça decide volver a la Asociación tras la salida de Adolfo Aragonés como presidente, algo que había puesto como condicionante para ellos. En fin, esta es la situación del balonmano español.

Un balonmano que no se puede permitir el no jugar la competición, ya que son clubes que pagan salarios a jugadores y cuerpos técnicos y que éstos clubes son propiedad de unos socios que están intranquilos por la situación, que no saben si podrán ver a sus equipos y en qué condiciones, que el dinero entra por patrocinios y subvenciones que difícil tendrán cobrar si no se juega la competición y el caos ya está aquí.

Ahora queda mantener la calma y pensar que quien esté al mando de todo esto sea capaz de cuadrar todo para que la liga comience y termine, ya que al fin y al cabo es su trabajo y que tendrá el mismo interés y amor a este deporte que los que estamos a diario escribiendo y hablando de ello, así como trabajando desde hace meses porque todo vaya bien.

Federación, Asobal, directivas, jugadores, entrenadores, medios de comunicación… Ya hemos hecho estallar todo, ahora toca ponerle sensatez al asunto o podríamos estar viviendo el fin del balonmano en España.

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