El Basket Quintanar volvió a la senda del triunfo este fin de semana tras imponerse con claridad al Tobarra por 91-70, en un partido que supuso la reacción perfecta después de la derrota de la pasada jornada frente al Movistar Estudiantes, que puso fin a una racha de seis victorias consecutivas. Los conquenses demostraron que aquel tropiezo fue solo un paréntesis y firmaron un choque sólido, especialmente en la segunda mitad.
El duelo arrancó con ritmo alto y alternancias, reflejo de dos equipos ambiciosos. Quintanar logró cerrar el primer cuarto con una ligera ventaja (25-22), aunque el Tobarra se mantuvo siempre a un paso gracias a su acierto. La igualdad se estiró hasta el descanso, al que los locales llegaron con un favorable 51-46 tras un segundo cuarto de intercambio de golpes y cierto dominio ofensivo de los de Rubén Corcoles.
La vuelta de vestuarios fue el punto de inflexión. El Quintanar ajustó líneas, subió un punto la agresividad defensiva y empezó a encontrar mejores situaciones en ataque. Ese crecimiento se tradujo en una renta más cómoda al final del tercer periodo (68-59), con los conquenses controlando el tempo y castigando las pérdidas y desajustes visitantes.
El último cuarto terminó de romper el partido. La defensa de Quintanar se convirtió en un muro y el Tobarra se vio sin respuestas, incapaz de sostener el ritmo físico ni de frenar las transiciones locales. Con esa autoridad atrás, los conquenses abrieron brecha hasta sellar un 91-70 final que confirma su capacidad para levantarse rápido y recuperar sensaciones.
Con esta victoria, llega a la séptima para situarse segundo tras el Náutico Tenerife, que lleva ocho de ocho.




























































