La UB Conquense volvió a demostrar en Alicante que atraviesa uno de los mejores momentos de la temporada. El conjunto de Rober Gutiérrez se impuso por 0-2 al Intercity en un partido muy serio, de enorme madurez competitiva, para prolongar su gran dinámica y consolidarse en la tercera plaza tras enlazar cinco victorias y un empate en las últimas seis jornadas.
Y lo hizo, además, ante uno de los rivales más potentes de la categoría. El Intercity, descendido la pasada campaña de Primera RFEF y diseñado con el claro objetivo de regresar al fútbol de bronce, venía de acaparar titulares esta misma semana tras volver a comprar un lingote de oro. Sin embargo, el verdadero brillo estuvo sobre el césped y llevó sello conquense.
La primera mitad fue igualada, aunque con un arranque en el que apretaron más los locales. Supo resistir bien atrás el cuadro blanquinegro, ordenado, sólido y con personalidad, controlando el centro del campo gracias al trabajo de Vique Gomes e Isuskiza, mientras Mario aportaba la calidad y la imaginación en ataque. Con ese equilibrio, el choque llegó al descanso sin goles.

Segunda parte
Pero tras el paso por vestuarios la Balompédica dio un paso al frente. Y lo hizo con autoridad. Nada más reanudarse el encuentro, en el minuto 46, Mario lanzó una contra perfecta para Herbert, que se plantó con todo a favor pero no logró ajustar su remate.
Fue el primer aviso de un Conquense que ya había encontrado el camino. En el minuto 56 llegó el 0-1. Eghosa robó un balón clave, Mario volvió a aparecer con una acción de muchísima clase, deshaciéndose de dos rivales, y puso un balón medido para Kain, que esta vez no perdonó y cruzó el disparo con precisión para adelantar a los suyos. El atacante balompédico no había estado fino en los últimos metros en la primera parte, pero encontró el premio a su insistencia.
El gol dio aún más confianza a los visitantes, que rozaron el segundo apenas tres minutos después. Una buena jugada trenzada acabó con un pase de Perea desde la derecha hacia Kain, que remató con la izquierda y envió el balón rozando la escuadra.
El Intercity trató de reaccionar, pero se topó una y otra vez con un Conquense firme, muy bien plantado y sin apenas fisuras. Ya en el descuento, la sentencia llegó tras un saque de banda. El balón cayó en la frontal a Quique, que sacó un disparo lleno de alma para firmar el 0-2 y desatar la celebración balompédica.
Todavía hubo tiempo para un último episodio, ya en la jugada final del encuentro, cuando una dura entrada sobre Crapisto le costó la tarjeta roja a Primi. Juagada fea y muy antideportiva.
La Balompédica cerró así una victoria de mucho prestigio, de las que refuerzan convicciones y envían un mensaje claro a la categoría. Ganó a uno de los grandes aspirantes al ascenso, lo hizo lejos de casa y volvió a evidenciar que este Conquense compite con una seriedad admirable. Alicante fue una nueva prueba superada para un equipo que sigue creciendo y que no deja de creer.


































































