El tema del que vamos a hablar en esta ocasión es algo que afecta a muchos y muchas, y que nadie quiere ver, pero que se sigue viendo. Se trata del comportamiento que se puede observar todos los fines de semana en los campos, polideportivos y estadios hacia aquellas personas que tratan de hacer que se respeten las normas en los deportes que se practican. Y es que se ha convertido en un habitual que todos y todas las personas espectadoras de los deportes (y de algunos más que de otros) opinen sobre la persona que arbitra un partido o competición. Y cuidado, que esto es algo totalmente lícito y a lo que se tiene derecho cuando se asiste a ver un deporte. Sin embargo, el problema se presenta cuando esa opinión se grita, se recrimina, y encima se hace acompañada de tonos de voz agresivos y palabras que no deberían oírse en un terreno de cualquier juego. Os imagináis que a un dependiente de una tienda de ropa se le gritase por confundirse al traernos una talla de un pantalón, o que a una camarera se le insultase porque se le caiga un vaso por error o se confunda con lo que hemos pedido de beber. Entonces, ¿por qué ocurre con las y los árbitros cuando se equivocan? O lo que es peor, ¿por qué ocurre cuando toman decisiones que no pueden favorecer a mi equipo pero que son correctamente arbitradas? Al fin y al cabo, los árbitros también desempeñan su trabajo y no es justo que por equivocarse de manera no intencionada se le recrimine de forma sistemática.
Cuando dichas actitudes y acciones se realizan de forma repetida y sistemática (en ocasiones se identifica esa repetición entre espectador o entrenador y un árbitro en concreto a lo largo de diferentes partidos), con un sentimiento de superioridad de poder, y acompañadas de agresiones verbales o despectivas, se está cometiendo acoso hacia esas personas, ya que se dan los factores propicios para que así se considere como tal (Olweus, 1997). Incidiendo en las características para que se produzca el acoso, existen diversas causas que motivan a personas agresoras a sentirse superiores con respecto a las víctimas. Entre dichos motivos, vamos a destacar tres de ellos en esta noticia por la relación que tiene con el tema tratado: la edad, la procedencia y el género. Por un lado, trabajos como el de Brick y colaboradores (2022) investigaron las características personales de las personas que arbitran y sufren este tipo de situaciones, y detectaron que las y los árbitros más jóvenes y/o con poca experiencia sufren abusos verbales y físicos de forma más habitual.
Por otro lado, Tuxen y colaboradores (2019) incidieron en que el tipo de agresión que destacan los árbitros son aquellas relacionadas con el racismo y el sexismo. Y es que el hecho de ser de una raza, o un género u otro, influye también notablemente en el tipo de violencia y acoso que se da hacia esas personas. Por ejemplo, el estudio de Castillo y colaboradores (2019) destaca que actitudes relacionadas con “hostilidad sexista”, “hostilidad sexual” o “coacción sexual”, se producen de manera más frecuente y significativa hacia chicas que ejercen el arbitraje en el deporte que hacia chicos. Es decir, el hecho de ser árbitra puede incidir en que el tipo de argumentos que realicen para faltar al respeto hacia tu persona sean agresiones (sobre todo de carácter verbal) de tipo sexista o con connotaciones sexuales negativas.

¿Y cómo influye esto en esas personas? Ser víctima de agresiones por desempeñar su trabajo puede afectar de manera psicológica y afectiva a aquellas personas que deciden dedicarse al arbitraje. Solo por poner algunos ejemplos, de nuevo el trabajo de Brick y colaboradores (2022) nos habla de que estas personas muestran angustia, ansiedad y/o depresión. Y en muchas ocasiones, esto se oculta por miedo a mostrarse débiles, como ocurre por ejemplo en el estudio de Tingle y colaboradores (2022) con árbitras de baloncesto. Esto puede afectar hasta tal punto que las personas que se dedican a este trabajo y sufren agresiones de algún tipo, muestran una alta probabilidad de renunciar al arbitraje (tal y como destacan Dawson y colaboradores, 2021). Y lo que es peor, Webb y colaboradores (2018) nos dicen que cuando no afecta, es porque las personas que arbitran pueden haber normalizado este tipo de situaciones.
Repitamos, ¡cuando han normalizado que les agredan (sobre todo verbalmente)!
Más allá de estos datos, uno de los hechos que hace que todavía sean más frecuentes las agresiones a árbitros y árbitras, es la implicación emocional que haya por parte de las personas espectadoras. Por ejemplo, puede influir la relevancia del deporte en ese país (por ejemplo, en España y Europa con el fútbol) o la implicación emocional que tenga con las personas que pueden practicar el deporte en ese momento, entre otros factores. Y es que un deporte puede marcar una sociedad o hacer que las personas se sientan muy identificadas con un equipo u otro, generando actitudes y comportamientos que en ocasiones no son los correctos por la influencia de los sentimientos. ¿Acaso no habéis defendido a una persona amiga o familiar en algún momento sabiendo que no llevaba razón? Esto puede transferirse a lo que se siente cuándo se es seguidor o fan de un equipo.
Pero cuidado, esto no quiere decir que podamos volvernos locos… Sobre todo, cuando dichos comportamientos o actitudes se dan delante de las personas más inocentes que puede haber a nuestro alrededor: los niños y las niñas deportistas. Por desgracia, la práctica deportiva desde edades tempranas ya va acompañada en muchas ocasiones de conductas violentas y de acoso, tal y cómo nos muestran trabajos como el de Ríos y Ventura (2023). Pero es que en (casi) todos los partidos de competición (al menos de algunos deportes) de deportistas menores, es inevitable escuchar algún comentario hacia el árbitro que pone en duda alguna decisión y/o que acaba faltándole al respeto. Y es en este momento cuando esas pequeñas personas deportistas ven que conocen a la persona que lo dice y que, si lo hace, también están en potestad de hacerlo. Ahí es dónde generación tras generación se acaba aprendiendo que es lo “normal” en el deporte. Y repito, a veces los sentimientos afectan, pero no podemos volvernos locos…
En definitiva, hagamos un trabajo de reflexión y empatía, y por un momento e imaginemos lo que tiene que ser que mientras hacemos nuestro trabajo, tengamos multitud de ojos atentos a lo que hacemos para juzgarnos. Y un poco más allá, y de nuevo lo peor, imaginemos que nos recriminen en ese mismo momento cada pequeño error o decisión que no gusta al seguidor por acertada que sea. Y un poco más allá todavía, que a eso le añadamos que encima pueda sumarse un niño o niña.
Para finalizar, un consejo para esas personas que deben afrontar la labor arbitral. Según Devís y colaboradores (2021), las habilidades que se tengan a nivel comunicativo y la sonrisa pueden ser claves a la hora de reducir o responder a las agresiones que surgen. Y según los partidos que hemos visto de grandes árbitros, como Pierluigi Colina, la mirada también puede serlo. Así que mejoremos como espectadores, sonriamos y miremos a los ojos, que puede ayudar a reducir la agresividad.
Pd. Si fuese igual de fácil escribir, que opinar en un bar, la redacción de esta noticia sería más sencilla, y yo tendría menos sed. No me juzguen y disfruten, y si no les gusta, no me vuelvan a leer, ni lo cuenten por ahí…
Referencias
Brick, N., Breslin, G., Shevlin, M., & Shannon, S. (2022). The impact of verbal and physical abuse on distress, mental health, and intentions to quit in sports officials. Psychology of Sport & Exercise, 63. https://doi.org/10.1016/j.psychsport.2022.102274
Castillo, E., Gómez, J. S., & Reyes, S. S. (2019). Acoso sexual en árbitras y árbitros de fútbol. Revista Española de Educación Física y Deportes, 426, 337-345.
Dawson, P., Webb, T., & Downward, P. (2021). Abuse is not a zero-sum game! The case for zero tolerance of match official physical and verbal abuse. European Journal of Sport Science, 22(3), 417-424. https://doi.org/10.1080/17461391.2021.1881619
Olweus, D. (1997). Bully/victim problems in school: Facts and intervention. European Journal of Psychology and Education, 12(4), 495–510. https://doi.org/10.1007/bf03172807
Ríos, X., & Ventura, C. (2023). Bullying en el deporte y en la Educación Física. INDE.
Tuxen, K., Martins, J., Teixeira, V., Stefany, D., & Silva, R. (2019). Arbitration in school sport context: perception of violence reported by referees. Journal of Physical Education, 30, 1-10. https://doi.org/10.4025/jphyseduc.v30i1.3056
Webb, T., Rayner, M., & Thelwell, R. (2018). An Explorative Investigation of Referee Abuse in English Rugby League. Journal of Applied Sport Management, 10. https://doi.org/10.18666/JASM-2017-V10-I2-8834

































































