El capitán de la UB Conquense Iván Rubio, sigue apartado de los terrenos de juego. En el reconocimiento médico que los jugadores tuvieron que pasar antes de iniciar la temporada, se le detectó una alteración cardiaca que le obligó a paralizar por el momento su actividad deportiva.
Desde entonces, lleva un mes realizándose diferentes pruebas para conocer de forma detallada el alcance de este problema y la capacidad o incapacidad para volver a jugar.
Rubio se encuentra bien y sigue ejerciendo como un auténtico capitán fuera del verde con profesionalidad y transparencia. Ha atendido a Eldeporteconquense.es para hablar de su estado físico, anímico y su ligazón a la realidad de la UB Conquense.
¿Cómo estás y cómo avanzan estas pruebas que van a determinar tu estado? ¿Cuál es tu situación tras esta anomalía que te detectaron?
Yo me encuentro muy bien y tranquilo. Con muchas ganas de que se resuelva esto cuanto antes. Me están haciendo un estudio muy completo y todas las pruebas cardíacas posibles.
Con tranquilidad y con calma. Yo me encuentro animado. Estoy yendo a los entrenamientos de mis compañeros, estoy pudiendo ir a entrenar a mi equipo juvenil y al final sigo ligado al mundo del fútbol que tanto me gusta.
Estoy esperando ese resultado que esperemos que sea para bien, pero en todo caso, si sale algo que no me deje continuar con el fútbol, estoy deseando saberlo cuanto antes para a partir de ahí tomar una decisión. Llevo muchos viajes, mucha incertidumbre y mucho tiempo esperando pruebas pero ya faltan pocas.
¿Cómo ha sido el proceso psicológico desde el momento en que te enteras de que aparece esa alteración hasta el día de hoy?
Es difícil. Sobre todo porque ese domingo por la tarde habíamos jugado una final contra Puertollano donde yo había jugado los 90 minutos, me encontraba físicamente muy bien y no noté absolutamente a nada. De ahí pasamos al martes por la mañana, prácticamente a las 30 horas de acabar el partido en que nos hicieron el reconocimiento médico. Tú vas esperando que todo salga bien y en ningún momento se te pasa por la cabeza que pueda haber ninguna anomalía, y resulta que cuando sales del electro el cardiólogo te dice que hay una alteración y te pones muy nervioso.
Esos son los momentos de mayor nerviosismo, sobre todo cuando el cardiólogo te avisa de que lo tienen que revisar bien, que vuelva a subir a hacerme otro electro, y cuando me lo hago vuelve a salir mal.
Al día siguiente te levantas y asumes que puede haber algo y comprendes que las cosas hay que tomárselas en la vida con mucho positivismo. Estamos viviendo una pandemia que vemos la gravedad que está teniendo, así que, dentro de que me han detectado este problemilla me alegro incluso de que me lo hayan detectado, que vean de dónde puede venir y a partir de ahí tomar una decisión para bien o para mal, queriendo jugar al fútbol pero sabiendo que la salud es lo primero.
¿Cómo ha sido la comunicación con el club a todos los niveles: presidencia, junta directiva, cuerpo técnico, compañeros…? ¿Cómo se tomaron la noticia?
Muchos de ellos se lo tomaron peor que yo en el sentido de que les fastidió mucho por mí. Ellos me consideran una persona importante dentro del club y del vestuario. Al final soy el capitán que trato siempre de ayudar sobre todo a la gente más joven y a los que llegan nuevos.
Les jodió sobe todo por mí y he intentado yo incluso a animarles a ellos. Esto son cosas que pueden pasar. A mis compañeros y a mis juveniles les digo siempre que nunca se sabe cuándo no podrás jugar al fútbol y hay que disfrutar cada día como si fuera el último.
Presidente, junta directiva, cuerpo técnico y mis compañeros se llevaron un palo gordo, pero a la vez he sentido el respaldo de ellos en todo momento. En ese sentido me transmiten tranquilidad y ánimo. Prácticamente me escriben todos los días y al final es un poco locura porque llevamos ya un mes y hasta que no tengamos un informe final completo no sabemos si esto va a ir para adelante o voy a tener que dar un paso a un lado.

Estás yendo a todos los entrenamientos del equipo y estás muy vinculado con el cuerpo técnico como capitán. ¿Cómo vives este día a día desde fuera?
Hablando con Fran desde el primer día, él me dijo que intente ayuda al cuerpo técnico. Yo estoy yendo absolutamente a todos los entrenamientos y echo una mano en todas las tareas y también estar con mis compañeros para que sientan que es un problema que nos puede surgir a cualquiera pero que yo estoy bien y animado.
A mí me gusta más poder sumar en el campo, pero se puede sumar de otras maneras y ellos así me encuentran cerca.
Sigues ligado a la actualidad y realidad del equipo como bien dices y esta última semana ya hemos visto todo lo que ha ocurrido con el tema del partido contra Tarancón. ¿Cómo has vivido todo este asunto y cómo lo ves como capitán?
Las circunstancias que hemos tenido contra Tarancón no han sido fáciles. El club salió con siete positivos y estábamos tres o cuatro jugadores con lesiones de larga duración que ni siquiera nos permitía forzar a jugar el partido.
Fuimos con muchos juveniles, de los cuales me siento muy orgulloso de que rindieran de la forma que lo hicieron, pero bueno, en el minuto 90 se cometió un error en un cambio. Hay que comprender que había muchas circunstancias que había que controlar y que al final el tener siete jugadores del primer equipo en el contexto en que fuimos, no era fácil de gestionar.
No puedes meter el pie porque cualquier expulsión te dejaba con menos de siete, las molestias existen y parece que hay que dejar a los jugadores en el campo para cumplir el tema de las fichas, había gente en el banquillo que no había entrenado ni un día… Un cúmulo de circunstancias que creo que se podrían haber subsanado antes de haber ido a jugar el partido.
Creo que la normativa debería haber cambiado antes de la Covid. Tuve una conversación en verano con varios integrantes del equipo y les dije que esa normativa se debería de cambiar con la situación de pandemia y les dije que iba a afectar a algún equipo. Casualmente nos ha tocado a nosotros y además pronto. Ahora me dicen los compañeros que qué razón tenía.
Son normas que tienen que avanzar y no es lógico que te obliguen a jugar con siete fichas del primer equipo cuando no vas a poder ni tenerlas.
Es cierto que os ha pasado a vosotros, pero es que este año ha empezado pasándoos de todo. Lo tuyo, lesiones varias, positivos… ¿Hay que preocuparse o todo ha sido una acumulación de circunstancias y todo volverá a su cauce?
Yo estoy tranquilo dentro de la incertidumbre de año que estamos viviendo. En estas categorías es difícil llevar esta situación con cierta viabilidad. Hoy han saltado varios positivos en algunos equipos. A todos les puede pasar lo que nos ha pasado a nosotros.
Es un año de incertidumbre, pero viendo como el equipo compitió el otro día, con chicos de la cantera y cuando recuperemos a la gente podemos estar tranquilos. Tenemos una cantera y unos juveniles que los que entrenamos y estamos ahí con ellos tratamos de que el día que tengan la oportunidad, rindan y creo que hasta el día de hoy lo están haciendo muy bien.
¿Esperabas tú como su entrenador ese rendimiento que dieron tus juveniles contra un tan buen equipo como el Tarancón?
Yo el resultado contra un equipazo como Tarancón y sabiendo que llevábamos sin entrenar muchos días, no lo esperaba, pero sabía que mis juveniles iban a responder.
El rendimiento fue muy bueno. Yo esperaba que pudieran jugar a ese nivel porque los veo a diario y sé que están preparados y la ilusión que tienen por este proyecto. Este club desde que entró Ángel Mayordomo está tirando mucho de la gente de Cuenca y de la cantera. Además, a Fran no le tiembla el pulso ni mira el DNI a la hora de hacer las alineaciones y ahí está la respuesta.
Nosotros tratamos de prepararles también psicológicamente para que tengan una serie de normas y de comportamientos que hay que cumplir. Están a un paso del primer equipo y las oportunidades hay que aprovecharlas. Ellos lo hicieron con creces.

Si se diera la malísima noticia de que no pudieras continuar, ¿habéis tratado con el club el tema de buscar alguna alternativa para tu posición?
Esto prácticamente no se ha comentado con el club. Por un lado por mi situación, no sé en qué posición podría quedar yo porque yo tengo contrato este año y el que viene. No he hablado con el club pero aseguro que no va a haber ningún problema con ellos porque ya saben que conmigo hay total confianza y yo también siento la confianza de ellos. No habrá problema de poder llegar a un acuerdo.
Por otro lado, en caso de llegar esa malísima noticia, igual el club sí que se tiene que plantear realizar un esfuerzo con algún fichaje en la parcela del medio del campo. Eso lo tiene que valorar la parte deportiva con Fran y Javi Soria.
Se te ve muy feliz con tus juveniles. ¿Te has planteado que el futuro futbolístico pueda estar en los banquillos?
Pues sí. Ya no solo porque me haya pasado esto, sino porque llevo mucho tiempo con mucha ilusión como entrenador y como director deportivo. Creo que son figuras que me pueden ir bien porque me gusta mucho el fútbol, el análisis, ver rivales y gente a nivel de cantera… Estoy sacándome el nivel 3 y lo veo como una posibilidad de futuro y para ello me estoy formando.
Sería algo que me haría seguir ligado al fútbol y que me haría estar más tranquilo, más feliz y vivir el día a día de una mejor manera. Esperemos que esto sea a largo plazo porque eso querrá decir que podré jugar más tiempo.
En cuanto a echar una mano al cuerpo técnico, pues donde haga falta. Yo ayudar al club siempre será donde me digan y donde pueda.




































































