La “nueva normalidad” del deporte ha sido más fría que un fin de año marcado por las bajas temperaturas y la nieve. En los peores momentos de la pandemia el público se quedó fuera de los estadios y pabellones. Gradas desangeladas, juego sin ambiente ni animación y, también, un duro golpe para las arcas de los clubes.
En año nuevo es tradicional marcarse unos propósitos de cara a la nueva realidad que supone el cambio de calendario y desde Eldeporteconquense.es queremos ser ambiciosos y pedirle un deseo a 2021: que el deporte vuelva a poder contar con la gente.
Porque los estadios sin cánticos, colores y animación descafeínan el deporte. Si no es para la gente, pierde un importante punto a su favor. Porque las carreras sin público dejan a sus participantes sin el aliento externo que empuja hasta la línea de meta. Porque el deportista necesita al aficionado para que el espectáculo sea pleno y para que su trabajo cobre sentido al ser vitoreado por los seguidores.
Un Sargal sin «Vamos Cuenca… Vamos a ganar… Esta afición…Te hará campeón» es un pabellón a medias y al Incarlopsa Cuenca le falta uno de sus más importantes activos. Un partido de fútbol visto a través de retransmisiones en Facebook pierde la magia que genera cuando se respira el balón a ras de césped. Un viaducto como zona espectáculo del Rallye TT Cuenca sin que en él se conjuguen el ruido del motor y el del griterío se queda sin el olor y la adrenalina que desprende la afición a este deporte.
Son algunos ejemplos de las muy diferentes disciplinas deportivas que este año han sufrido los efectos de la pandemia y que se han visto obligadas a parar o reinventarse como es el caso por ejemplo de las carreras populares o en muchos casos desarrollarse en circunstancias totalmente extraordinarias, con la sensación de vacío que eso genera.
En este 2020 por desgracia nos hemos tenido que acostumbrar a aplaudir desde los balcones y seguir los deportes desde casa. Esperamos que 2021 traiga una nueva normalidad en la que el público vuelva a ocupar el lugar que le corresponde: cerca del deporte para que la afición no se aleje.


































































