Ha pasado más de un año desde la última vez que el Club Rugby A Palos jugó un partido en casa. A pesar de que han mantenido entrenamientos, no se habían puesto la equipación oficial para jugar ante otro rival desde que saltara el Estado de Alarma (un fin de semana en el que iban a jugar contra Elche en el playoff de ascenso), aunque desde aquella fecha a la actual mucho ha cambiado en el conjunto conquense. Para empezar, en el banquillo, con David Cuesta a los mandos en lugar de Carlos Villar; para seguir, la categoría, puesto que de jugar en Segunda Territorial han pasado a no saber si podrán estar federados en la segunda parte de esta 20/21.
El seno del único equipo de rugby de Cuenca está pendiente de que la Federación de Rugby de Valencia decida el devenir de la competición. Los conquenses tienen plaza en la Segunda Territorial, aunque en lo que resta de año probablemente jueguen en la Tercera, pero todavía están pendientes de que la federación saque los siguientes calendarios (solo se conoce el de la Primera Territorial).
Para paliar la sed por el rugby y la competición, el A Palos jugará su segundo amistoso consecutivo. Tras estrenarse hace una semana a domicilio, ante el Ancoralba Albacete Rugby (del que son filial), con la intención de conjuntarse y que los nuevos jugadores vayan adaptándose al equipo, ahora repetirán ante el mismo rival pero en distinto escenario.
Será en el Cristina Martínez, este sábado a partir de las 17 horas y con aforo limitado, en el que buscarán la revancha del 24-7 de hace una semana. Además, será otro partido en el que adquirir experiencia por parte de los fichajes (algunos de ellos retoman la práctica del rugby después de varios años sin jugar),






























































