Abultada derrota de los chicos de Adrián Algarra que en dos minutos vieron como los toledanos “mataban” el partido con dos goles decisivos.
Es evidente que los dos equipos estaban necesitados de puntos en estos momentos. Uno, el CD Torrijos para meterse en una zona más tranquila de la tabla e intentar repetir el éxito de la pasada temporada (quedó en tercera posición), otro, el CD Tarancón para enlazar dos victoria seguidas que le permitieran entrar en esa dinámica que parece haber encontrado ante el Hogar Alcarreño, pero lejos de ellos, el conjunto blanquiazul ha encajado la mayor goleada de las ultimas temporadas, ante un rival que si bien era complicado y difícil, era de los más equilibrados para, cuanto menos que ajustar mas el resultado.
Lo cierto es que a unos les salió casi todo a pedir de boca, tuvieron el santo de cara, el conjunto toledano y a los conquenses, no les salió casi nada de lo que habían trabajado durante la semana. Pese a ello, no deja de ser algo excesivo el resultado final del partido. Después de encajar el primer tanto el cuadro taranconero (min 19), por mediación de Angelito, contó con la mejor ocasión del primer tiempo, para cuanto menos llegar con empate al ecuador del partido. Era el min 34 cuando el meta Machuca evitó el gol que se cantaba en la grada para un Tarancón que hasta ese momento estaba haciendo acreedor, hacia esa igualada que no llegó. Todo lo contrario, porque como réplica a ocasión del conjunto blanquiazul, llegó el segundo gol local a siete minutos del descanso. Un dos a cero, que no hacia justicia y de alguna manera podría remontarse.
Con esa ventaja, el Torrijos fue el primero que movió el banquillo, de alguna manera queriendo reforzar la defensa, y sobre todo no dejando que el conjunto taranconero pisase el área con facilidad. Por su parte el Tarancon dió entrada a Josemi recuperado en el once, de salida e intentando sujetar adecuadamente esperando su ocasión, esperando alguna contra para dar el golpe de mano, pero cuando mas seguridad parece estar ofreciendo en dos minutos, sentenció el partido el Torrijos.
Entró Mudarra por Vava que además tiene una cartulina y a los 18 minutos, encajó el tercer tanto por mediación de Ayoub y sin apenas poder rehacerse de ello este mismo jugador sorprende a la defensa, se pone ante Álvaro y mata el partido con su segundo en la cuenta particular y el cuarto general. Un cuatro a cero que pone las cosas cuesta arriba, pese a quedar todavía casi media hora de partido. Introduce de inmediato tres cambios juntos el míster, allá por el minuto 66, dando entrada a Rubén, Mamado y Cillo, pero poco pueden hacer por levantar el partido. Los locales, solo tienen que mantener el control de la pelota, esperar incluso alguna acción conquense. Mientras tanto llegan los cambios para dejar correr las manecillas del reloj, pero todavía les queda en la recamara munición para hacer el quinto gol a falta de nueve minutos, dejando endosada una “manita” al conjunto taranconero, que a pesar de no salir las cosas, reciben un abultado marcador.
Javier Panduro Villegas dirigió el partido en el que mostró cartulina amarilla a los locales, Iván por el CD Tarancon a Mario Álvarez, Javier del Val y Vava.
Marcador: 1-0 m. 19 Angelito, 2-0 m. 38, Godoy, 3-0 m. 63 Ayoub, 4-0 m. 64 Ayoub y 5.0 m. 81 Ayman.
Campo San Francisco de Torrijos, tarde soleada, con ligero viento y fresca en este octava jornada liguera.
Esteban Beker, alineó inicialmente por el CD Torrijos, Machuca, Iñaki, Barrí, Kaka, Prado, Pedro Pablo, Angelito, Kofi, Iván, Godoy y Ayoub. También jugaron Dani m. 58 por Prado, en el 69 Borja entra por Iván y Ayman por Ayoub en el 8i0 Alfredo por Angelito y Ham por Pedro Pablo
Por su parte Adrián Algarra, por el CD Tarancón, saltó inicialmente con Álvaro, Neila, Cristian, Sergi, Javier del Val, Cissé, Iván Gil, Kike, Mario Álvarez, Antonio, Vava. También jugaron Josemi, m. 46 por Sergi, en el 55 Mudarra entre por Vava, en el m. 66, Mamadou por Kike, Cillo por Iván Gil y Rubén por Neila.
No queda otra que levantarse de este traspiés en el cuadro taranconero y superar a la par que trabajar para recuperar la dinámica que el día a día acredita a la plantilla y refrendará de inmediato en el terreno de juego.


































































