El pabellón San Fernando acogió este pasado fin de semana un Open de Castilla-La Mancha Femenino, en categorías de Squash y Squash 57, además de estar abierto para todas las comunidades autónomas. El encargado de organizar esta cita deportiva fue el recién creado CD CLM Squash Formación, club hermano del Cuenca Squash Club y que nace con el objetivo de encargarse de la enseñanza y divulgación del squash a nivel regional.
No se puede poner ningún pero a este estreno como organizador del club, que estuvo a la altura de lo que se esperaba. En cuanto a la participación, contó con más de una decena de jugadoras en cada una de las categorías.
En lo meramente deportivo, en squash 57 se proclamó campeona Marta Garrido, catalana afincada en Cuenca y que pertenece al Cuenca Squash Club. Venció en la final a su compañero de equipo, la conquense Lara Iranzo, en un gran encuentro que hizo la delicia del público asistente y que demostró el enorme potencial que tiene esta modalidad para los aficionados y jugadores.
Respecto a squash, volvieron a coincidir ambas jugadoras después de finalizar segundas en los grupos de clasificación. En semifinales no pudieron dar la sorpresa para colarse en el partido por el título, por lo que jugaron por el tercer y cuarto puesto. Marta Garrido acabó tercera en un choque que llegó a los cinco sets, siendo las mejores castellano-manchegas.
La final la disputaron la catalana Sara González y la ilicitana Thais Miralles, que demostraron un nivel de squash excepcional, tanto físico como de fundamentos. Finalmente, la campeona resultó ser Sara en un divertido encuentro.
El campeonato, primero exclusivamente femenino en Castilla-La Mancha, ha resultado un completo éxito. Las jugadoras han sido únicas protagonistas, algo no muy común en el deporte femenino, y han quedado encantadas del mismo, lo que nos empuja como organizadores a repetir estos campeonatos y a hacerlos más numerosos



































































