Viaje de ida y vuelta, del gallego Andrés Suárez, hacía parada en Estival Cuenca este martes, era la primera vez que el cantautor visitaba la capital conquense pese a llevar sobre los hombros una dilatada carrera musical. Y lo cierto es que no decepcionó en una tarde especial y un Parador que colgó el «no hay billetes» ante un nuevo éxito de público.
Comenzaba el concierto tras la gran actuación de la sanclementina Laura Moreno, que de nuevo volvió a dejar su impronta en este festival.
Suárez comenzaba con cierta tímidez, o eso quería hacer ver a los asistentes, a los que no se dirigió hasta no interpretar cuatro de sus temas. Quería ver la reacción del público ante la no presentación del artista, que se fue destapando poco a poco para ir conquistando con sus canciones.

Comenzó alabando el lugar desde el que estaba cantando, para seguir destacando a los conquenses y hasta a las Casas Colgadas, las cuales citó como corresponde para llevarse el apremio de los estivaleros, incluso destacó la gastronomía.
Sus canciones estaban llenas de amor, de desamor, de vida y de vivencias, donde contaba desde el porqué era cantante (gracias a su abuelo), hasta el porqué le había ido mal en el tema sentimental, pero todo ello cargado de humor en cada final de canción. Incluso pudo cantar junto a Laura Moreno y a Alicia Castillo, cantante natural de la población de Villar del Humo. Por lo que el acento conquense se pudo mezclar hasta en dos ocasiones con el acento gallego en dos odas al arte.
Con el paso de los minutos el concierto se hacía más corto y ni Suárez ni el público se querían despedir en lo que terminó siendo una noche mágica con ‘No saben de ti’, la cual cantaron todos en cojunto. Era la primera vez de Suárez en Cuenca, pero ya saben más uno de los otros.


































































