Este 25 de abril (17:30), el Museo-Centro de Estudios de Jorge Manrique de Santa María del Campo Rus va a vivir un evento muy especial: acogerá el estreno en exclusiva de “Manrique en vivo”, un docureality con forma de informativo creado por alumnos del IES Los Sauces de Villares del Saz que reinventa la forma de acercarse a la literatura. Un innovador proyecto educativo que ensalza la figura de Jorge Manrique, cuyo fallecimiento en la localidad conquense motiva el hecho de que sea precisamente en ese lugar donde se haga su estreno.
Bajo la dirección del profesor de Lengua y Literatura del centro conquense, Roberto Sanz Argudo, los estudiantes de 4º de la ESO han trabajado durante semanas en darle forma a este proyecto. A través de una tormenta de ideas acabaron sacando la idea definitiva: realizar un informativo con diferentes secciones que permitía al alumnado tocar diferentes áreas, tanto delante como detrás de las cámaras. Incluso se han volcado tanto que han grabado en diferentes escenarios (con la cafetería como núcleo central y con un croma y sus propios móviles como herramientas principales, llegando a grabar en el laboratorio e incluso en Castillo de Garcimuñoz y Santa María de Campo Rus).
En todo este periodo, los escolares se han transformado en periodistas, presentadores, creadores de contenido, poetas, alquimistas e incluso publicistas para convertir la vida de Jorge Manrique en un informativo especial (de unos 20 minutos de duración) y que la vida del poeta haya pasado de los libros a un formato audiovisual. No lo han hecho solos, puesto que a la coordinación y dirección de Roberto Sanz también han contado con el apoyo de otros docentes y personal del centro, en una iniciativa muy seguida (y comentada) por el instituto y todas sus familias. Una experiencia que, sin duda, ha creado lazos de amistas y que ha trascendido las aulas para volcarse por completo en este proyecto.
El proyecto mezcla rigor histórico con un tono actual, cercano al lenguaje de los informativos y las redes sociales, logrando que Jorge Manrique deje de ser solo un nombre para convertirse en una historia viva. Inventos como la imprenta, una sección deportiva con arcos, ballestas y justas, hasta anuncios sobre el tiempo y otros con la luz, este informativo se podrá ver por primera vez este sábado, aunque los alumnos ya desean que se pueda proyectar en el propio instituto y, quien sabe, si en el futuro también se verá en otros lugares.
Héctor ha sido el responsable de interpretar a Jorge Manrique, lo cual le ha resultado «difícil, aunque más estar detrás de la cámara porque tienes que estar pendiente de todo». Los alumnos también reconocían que resultaba complicado adaptar el lenguaje y, entre risas, señalaban que si Jorge Manrique viera el docurreality probablemente tendría problemas para entenderles (tanto por el cambio del castellano como por los acentos). Para Walid, este proyecto le supone un acercamiento de forma «muy chula» a una figura como la de Jorge Manrique, sorprendido de cómo el autor «habla de la vida y la muerte de forma tan directa» en su reconocida obra Coplas a la muerte de mi padre. Ana, otra de las alumnas participantes, lo que más le ha gustado es que ha sido «una actividad muy divertida que nos ha ayudado a mejorar como grupo». El proyecto también ha resultado integrador, como en el caso de Stefanía, quien llegó en fechas recientes al centro conquense y esta experiencia le ha permitido «integrarme más con mi clase y conocerles mejor». Además, han querido darle un toque de humor, porque como dice Alejandro, «todo es más fácil si se representa con humor y esta herramiento es la ideal para contar cosas en tiempos tan difíciles».
Mucho de positivo ha tenido este proyecto cuando se han quedado con ganas de más. Después de descubrir la figura de Jorge Manrique, el grupo señalaba que no le importaría repetir experiencia contando la vida de Donald Trump, algún torero, científico o familiares suyos, hasta incluso del propio coordinador, Roberto Sanz.
El estreno será abierto al público y promete ser mucho más que una proyección: un momento para reconocer el trabajo, los nervios y la ilusión de un grupo de estudiantes que han demostrado que la literatura también puede vivirse.




































































