El lanzamiento de una obra literaria es siempre una fecha para recordar para cada uno de sus autores. Es el momento en el que una nueva creación pasa a ser de dominio público y sus dueños, en realidad, no son los escritores, si no los lectores. Da igual que sea un debut o el décimo trabajo, siempre existe esa incertidumbre acerca de cómo lo recibirán sus nuevos dueños y qué vida acabará teniendo dentro del siempre masificado mundo editorial. Pero en general suelen destacar, o al menos tener un buen proyecto de vida, aquellas obras hechas con honestidad y cariño. Y de eso bien puede presumir el madrileño de nacimiento pero taranconero de corazón Jesús Vielsa Morante (1991), quien acaba de lanzar el que es su cuarto trabajo.
Terminal es el nombre que le da a un poemario narrativo que está dividido en cinco etapas. Más allá de la estructura elegida por Vielsa, otros datos a tener en cuenta son los cincuenta textos inconexos que lo componen, a los que hay que añadir al principio y final de cada etapa, recurso utilizado como hilo narrativo. Además, también hay frases sueltas entre algunos textos, «lo que siempre me gusta incluir», detalla el autor.

Si de por sí esta manera de narrar un poemario ya es diferente a otras propuestas del mismo género, Vielsa también asegura que lo que hace diferente esta obra es que «mezcla una historia donde un personaje se entera de que sufre una enfermedad y su tiempo se le agota. Más allá del problema y el duelo que eso conlleva, el concepto del libro procura abordar la magia con la que los detalles a menudo pasan desapercibidos por culpa de la vida real». Con todo, los textos del libro son independientes y se pueden leer en cualquier momento, aunque hacerlo a través de los ojos de ese personaje también ayuda a darle diferentes significados.
Esta novela, ya disponible en su edición digital y a partir de este viernes 4 de abril en físico, es el cuarto trabajo de Jesús Vielsa. Si bien se encuentra en un proceso madurativo literario diferente a cuando comenzó, el nacimiento de Terminal llega de manera improvisada «cuando a alguien muy cercano a mí le detectan un cáncer». Por aquel entonces, «tan solo era una idea guardada en el cajón con el resto de ideas», pero tras este suceso, le llegó su momento. «Iba a sacar otro poemario totalmente diferente, con otro concepto, otra idea, otro título, todo…», confiesa Vielsa, que asegura que «la sombra de la muerte, al final, nos hace cuestionarnos muchas cosas de la vida y cambiar nuestras prioridades».
Revela que escribir Terminal le ha supuesto arrancarse «un pedacito de mí» y pretende dedicar el poemario narrativo a «esas personas que luchan contra el tiempo; y para todas aquellas que, como yo, a veces olvidamos que lo importante de la vida está en esos minutos donde nos callamos un te quiero».
Como referentes no considera tener ninguno en demasía, aunque no duda en nombrar a Carlos Kaballero como una posible influencia por su estilo crudo y real, u otros nombres que está consumiendo en la actualidad como Carmelo C. Iribarren o Pedro Juan Gutiérrez. Y es que la poesía es un género muy de nicho, por eso él prefiere escribir verso libre para permitirse volar y «no ceñirme tanto a unas normas y así me deje llevar con lo que el corazón o alma quiere expresar, por lo que la gente conecta más». Tanto es así que en este poemario ha experimentado respecto a anteriores trabajos y de ahí que se puedan leer de manera independiente, pero todos los poemas componen una historia. «La forma de prepararlo fue trazar en fases el proceso o cambio que quería experimentar en el personaje y, así, en el lector, para poder saber que es lo que quería transmitir o enseñar», asevera en cuanto a la creación del libro.
Próximos proyectos y presentaciones
Después de desvestir el alma en Terminal, le llega el turno de darlo a conocer. Y su primera presentación será, «como no podía ser de otra manera», en Tarancón. Será el viernes 25 de abril en la Casa de Cultura de Tarancón. Después, acudirá a Madrid el 3 de abril para presentarlo en algún bar que le parezca oportuno, mientras que el 9 de mayo lo presentará en Cuenca en el Centro Cultural Aguirre.
Entre tanto, seguirá haciendo crecer sus otros proyectos. Tiene un poemario aparcado por ‘culpa’ de Terminal, que pretende retomar en un futuro cercano aunque probablemente habrá que esperar un tiempo para que vuelva a trabajar en él. Mientras, está construyendo una novela «porque me gusta crear historias y lo disfruto desde siempre», en la cual lleva inmerso varios años pero por su carácter perfeccionista todavía no termina de estar lista, «pero espero que sea lo próximo que vea la luz».
Es su cuarto trabajo
Terminal supone el cuarto lanzamiento de Jesús Vielsa, que después de forjar sus primeros recuerdos en Tarancón y enamorarse del teatro, que le supuso el nacimiento de su chispa creativa, se lanzó al mundo literario y de manera autodidacta en 2018 con Puntos de vista. Desde ese punto de partida, llegaron otras dos obras más: Luminiscencia (2021) y Silencios y cicatrices (2023).

–
– Más allá de Terminal, ¿cuáles serían tus siguientes proyectos?

































































