El Festival Internacional de Comedia de Cuenca ha sido escenario, en la Sala Iberia de la capital conquense, de la presentación del largometraje Las 3.000 maravillas, una producción dirigida por Carmen Perona y protagonizada por Juan Amodeo, en la que también actuará el director del propio festival, el conquense Javier Muga.
La sala ha acogido a parte del elenco, como Cristina Medina, Javier Hernández, Paula Gallego y el propio Javier Muga, que darán vida a los distintos personajes que forman parte de una película que se rodará este próximo mes de agosto en Sevilla, ya que se inspira y ocurre en el barrio de «Las 3.000 Viviendas».
La presentación ha estado arropada por un buen número de curiosos que han descubierto lo que deparará esta propuesta que cuenta la historia de Pablo, quien tendrá que recuperar su mochila a través de un viaje al barrio de las tres mil viviendas y vivir «toda una historia de superación», señalaba la directora del film, Carmen Perona, que ha invitado a los futuros espectadores a disfrutar de una película que será «divertida, entretenida y que tratará de acercarnos a los barrios como las 3.000 viviendas de Sevilla, quitando todos esos prejuicios que lo envuelven».

La actriz y dramaturga Cristina Medina ha elogiado «la valentía» de personas como Perona por sacar adelante un proyecto tan ambicioso como el de este largometraje: «Estoy contenta de estar con gente que está empezando, porque sé lo que cuesta sacar un proyecto como este adelante. Estoy aquí para aplaudir la valentía de sacar adelante esta película. Soy de Sevilla y conozco el barrio de ‘las tres mil’, me parece muy bien que esta propuesta saque a la luz una barriada como esta donde no solo existe lo poco que se conoce, por eso olé vuestro ‘papo’ y mucha mierda».
Por su parte, el director de FICCUE y actor conquense del film, Javier Muga, ha expresado la gran importancia que tienen festivales como el conquense «del que salen muchos proyectos, por eso me hizo especial ilusión el proyecto de Carmen Perona, por esa libertad de ser tú al cien por cien. Probé dos personajes, en uno puse acento andaluz y soy de Cuenca, veremos qué pasa», declaraba el polivalente cineasta conquense, que ha destacado esa variedad de haber «tocado todos los palos» y empatizado con los distintos segmentos de una producción: «te ayuda a facilitar que el proyecto sea más agradable».
FICCUE solo acaba de poner velocidad de crucero para su recta final hasta el momento álgido de este sábado con la gran gala de clausura.




































































