Para los que están metidos en la literatura, que escriben y escriben, saben que hay diferentes maneras de entrar en el mercado literario, pero siempre tienen un componente común: es complicado. Sea mediante agentes, a través de editoriales, por concursos, a veces incluso con desembolso económico incluido, lo cierto es que firmar por una editorial cuesta. Ese romanticismo acerca de que una empresa ajena apueste por un texto tuyo siempre es llamativo, pero en ocasiones las oportunidades llegan de la manera más inesperada.
El protagonista de esta historia bien lo sabe y, ahora que lo ha conseguido, ni siquiera puede presumir de poner su nombre real. Flavio Sinmás es el pseudónimo de este conquense que prefiere mantener el anonimato (quizá por querer jugar con ese secretismo, tal vez por querer crear una marca diferente con este nombre en un género concreto) y que está de enhorabuena: desde este 15 de julio ya está disponible la que es su primera novela, Unos días en Dublín.
«Tengo otros textos, pero de una temática muy diferente», indica el escritor, que justifica el pseudónimo de la siguiente manera: «Cuando me llamaron de la editorial, lo pensé un tiempo, pero, al final, decidí hacerlo con pseudónimo para diferenciar esta obra del resto de textos que he escrito». Y es que esta obra recién salida del horno es muy íntima, también con escenas picantes. «Cuando escribía, notaba que cuando tocaba hablar de una escena íntima me costaba mucho, así que me planteé hacer terapia de choque y escribir una novela donde hubiese escenas subidas de tono más explícitas, aunque no sean el tema principal ni mucho menos».
Tampoco hay que vender la novela como erótica, puesto que toca escenas íntimas pero en realidad se trata de una historia romántica «de una búsqueda de amor diferente». El protagonista, Miguel (Miqui, para los amigos) está inmerso en una relación en la que se da cuenta poco a poco e que no está a gusto y cada día se identifica menos consigo mismo. «La historia va de encontrar ese amor que menospreciamos, pero es el más importante: el que nos tenemos a nosotros mismos». Pero claro, toda novela romántica necesita enredos y más allá de la relación de Miqui consigo mismo y con Mario, su novio, aparece una tercera persona para ponerlo todo más interesante.
Ambientada en Irlanda, no es un hecho baladí, ya que el escritor lo utiliza como metáfora. «Irlanda es un país con una historia reciente muy dolorosa y con muchas heridas sin cerrar», cuenta Flavio Sinmás, quien estuvo de viaje hace no mucho y quedó enamorado de la belleza del lugar. «El viaje a Irlanda, a conocer su historia y esas heridas, es lo que hace al protagonista viajar a su interior, hacer esa introspección que a veces tanto rehuimos, e intentar buscar las respuestas que le hacen falta». Tanto Irlanda como el protagonista siguen partidos en dos, con esa decisión por tomar: «si intentar darle una oportunidad a la persona con quien ha compartido momentos muy importantes o afrontar el miedo a los desconocido y tomar un cambio de rumbo».
Publicado por Harlequin Ibérica, bajo la serie eLit LGTBI+, Flavio Sinmás llegó a esta editorial mediante un concurso. «Vi un concurso de novela romántica que organizaba Harlequín, un sello de HarperCollins, y me dije «Oye, Flavio (mentira, lo dije con mi nombre real, pero aquí hemos venido a jugar), ya que no vas a mover ese texto por ninguna editorial, ¿por qué no pruebas suerte en el concurso? Es muy difícil que ganes, pero, aun así, no te quedará el reconcome de no haber hecho nada por la historia» literario… que no ganó. Porque no siempre se necesita ganar para acabar publicado». Cuando salió la resolución, le llegó cierta decepción -otra más de las que acumula en el mundo literario-, pero días después recibió el premio en la carpeta de spam del correo -«un consejo, revisad siempre esa carpeta, que puede dar muchas alegrías», dice ahora con una sonrisa-. Elisa Mesa, editoria de Harlequín, le decía que «la novela les había gustado mucho y que estaban interesados en publicarla».
Y así fue como volvió a enamorarse de la literatura. «Todavía no me lo creo», reconoce Flavio. Pero la pregunta es: ¿también recuperará Miqui su fe en el amor?. La respuesta, entre las páginas de Unos días en Dublín, disponible desde este martes 15 de julio solo en versión digital.


































































