Cosecha de 1995, la conquense Julia de la Fuente está viviendo su sueño: vivir de la literatura. Es un camino arduo, largo y con muchos baches, pero ella lo ha conseguido a base de perseverancia y fe -seguramente a pizcas iguales- para poder presumir de ello. Filósofa de formación, profesora de profesión y escritora de vocación, finalmente ha invertido estos términos para convertirse en escritora tanto de formación, como profesión y vocación.
La escritora conquense lanza este mismo jueves Dekota, su octava novela, en una muestra más de que la edad (ya sea por ser corta o longeva) nunca es un impedimento para luchar por los sueños. «Es un western moderno en un rancho texano en la actualidad protagonizado por una nativa americana y un joven vaquero que están a punto de hacer estallar la frontera que separa sus dos mundos», detalla la autora sobre de qué va esta novela. Gamberra, como suelen ser sus últimos trabajos, con un lenguaje más fresco que literario, como ayuda a que el lector se sumerja en la historia, Julia de la Fuente confía en esta historia que «presenta la cultura tradicional indígena en primera persona y nos invita a reflexionar sobre temas como el racismo o los prejuicios en un tono desenfado y ágil que también nos hará reír y pasar una página tras otra».
Precisamente, esa narración en primera persona por parte de Dekota -«que tiene una voz muy fresca y divertida»- o la originalidad de poner en primer plano la cultura nativa más la ambientación vaquera son puntos fuertes para conquistar a la audiencia. Para ello, quiere conquistar a amantes nostálgicos de los westerns o los más jóvenes habituados a las americanadas mediante persecuciones a caballo, partidos de fútbol americano y, cómo no, a través del desfile de Acción de Gracias.
Publicada por la prestigiosa editorial Titania, es su segunda incursión con este sello de Planeta, lo que demuestra el buen momento que vive en el panorama literario la conquense. No es fácil que un sello importante dé segundas oportunidades, en un mundo literario que confronta con el empresarial, pero Julia de la Fuente de momento sale indemne -y victoriosa- de esta dualidad. «Que un sello vuelva a apostar por ti, habiendo además transcurrido tan poco tiempo desde la publicación de Oye, diabla, siempre es muy buen síntoma de que estás haciendo las cosas bien y de que tus historias están consiguiendo llegar». Además, gracias a Titania, por su posicionamiento en el mercado latinoamericano, consigue dar el salto al charco para ganar lectores al otro lado del mundo.
Presentará Dekota en sociedad este 22 de mayo, a partir de las 20:30 horas, en el Salón de Té Carralero, en lo que espera sea una experiencia más allá de lo que suele ser una presentación habitual de un libro. «Me encanta que sea un lugar de reunión en que disfrutar y pasarlo bien», señala en primera instancia antes de completar en qué consistirá: «Tendremos una actuación musical en directo, un juego para que nuestros vaqueros y vaqueras prueben su puntería y alguna pequeña sorpresa más. Y, quien quiera, puede venir tematizado con sus complementos del oeste favoritos».
Sigue evolucionando
A pesar de alcanzar la treintena de años en este 2025, lleva muchos ligado a la literatura, sea como lectora, autora, profesora de cursos de escritura creativa, organizadora de eventos como el Booktolovers o, incluso, mentora de otras escritoras. Puede presumir de la traducción de una de sus obras, La canción del Fiordo, al polaco -por cierto, esta novela lanzada en 2023 fue elegida por la Organización Española para la Literatura Infantil y Juvenil como uno de los mejores títulos del año en España-, mientras que su anterior novela en Titania tiene vendidos los derechos para su traducción en países como Rusia, Brasil y Polonia.
Lejos de interiorizar todo lo que le sucede, ella sigue yendo más allá en su afán por cautivar más lectores. Asegura que con cada novela «aprendo nuevas facetas de la escritura y me aportan nuevas herramientas», a la par que señala que con Dekota ha aprendido a escribir en clave de humor
Ahora busca ampliar sus horizontes convirtiéndose en guionista de un cómic, ya que trabaja junto a la ilustradora Sarah con Hache para dar vida a todo color a una adaptación de su obra La canción del fiordo. Ese es su reto actual, sin dejar de lado la creación de nuevas historias, si bien sus próximas noticias vendrán con casi toda seguridad en un cómic.


































































