La Verdeja Gourmet está situado en la calle de detrás de la conocida Calle San Francisco, lugar frecuentado para el `cañeo conquense´. Más en concreto, encuadrado en la Calle Ramón y Cajal número 4.
Angélica es la promotora y empresaria de iniciar este ilusionante a la par que ambicioso proyecto. Un negocio que comenzó su andadura hace apenas un par de meses. La propia Angélica cuenta y explica que se decide a emprender tras un momento complicado en el ámbito laboral donde no acaba de encontrar su sitio y decide que es el momento de `lanzarse al barro´.
Bien es verdad que la empresaria recalca que a pesar de que «llevaba tiempo buscando darle un cambio a mi vida y emprender, no tenía claro el que quería hacer y montar». Es por ello que tras sopesarlo con detenimiento, se decidió a montar una tienda de encurtidos, completándola con la sección de gourmet. Cabe destacar, que si que estaba especializada en este ámbito, ya que en su anterior trabajo «estaba acostumbrada a tratar la materia». Además, ella misma fue la que se le ocurrió en su anterior trabajo el `preparar cestas gourmet´, que ha querido traspasar a su nuevo proyecto. Todo ello, mejorado y con nueva adquisiciones.
Angélica explica qué es lo que se puede encontrar en La Verdeja, para aquellos que no sepan situarla en el ámbito gourmet y de alimentación. En la mencionada tienda, se pueden encontrar desde todo tipo de encurtidos (pepino -para hacer pepinillos-, la zanahoria, cebollas y cebollitas, dientes de ajo, calabacín, berenjena o las clásicas aceitunas pasando por las broches), tanto productos de ámbito más gourmet.
De esta manera, la dueña del establecimiento, ha querido enfatizar en el hecho de qué «la tienda está pensada para la gente de Cuenca». En este sentido ha añadido que «son productos que no solemos encontrar fácilmente y que no tenemos tan alcance de nuestra mano, no siendo productos típicos manchegos, siendo del norteo de otras partes». Para finalizar en este sentido, comenta que «son productos que no están tan visto en nuestra ciudad como algunas conservas».
Por otro lado, una de las ideas que ha querido reflejar Angélica, con estas `cestas´ es hacer que la gente realice viajes gastronómicas a través de sus cestas. «Unos regalos que son asequibles y para todos los públicos». En este sentido, conviene recalcar, que en La Verdeja, se está tratando con productos y marcas `poco conocidas en la ciudad´ o que directamente no cuenta ningún establecimiento con ellas.

Otro de los detalles que ha tenido en cuenta Angélica y donde ha querido incidir es en el aspecto de los detalles y regalos. Es por ello, que narra que busca «poder hacer un regalo completamente diferente. Son caprichos gastronómicos». Esta máxima la resumen en el hecho de «poder viajar con los sabores». Conviene recalcar que también cuenta con una amplia gama de cervezas, vinos, vermuts y algunos licores, siendo estos detalles complementarios `que pueden ayudar mucho al cliente´. Es por ello, que Angélica bajo su punto de vista y viendo «las fechas tan señalas que se vienen por delante para regalar, es un detalle con el que vas acertar seguro con todo lo que podemos ofrecer».
En sus inicios, la empresaria explica de donde viene el nombre de su negocio y de donde parte la idea. El nombre del establecimiento reside en el nombre de una botella de aceite, que también se denomina `Verdeja Verde´. Es por ello, que inspirándose en ese aceite, fue lo que le hizo dar ese empujando a lanzarse a montar la tienda de encurtidos.
Relación con el deporte
En el ámbito relacionado con el deporte, Angélica que ha querido puntualizar que «son dos cosas que no están reñidas hoy en día, ya que la conserva ha cambiado y ha ido evolucionando respecto al pasado». Además, ha añadido que «son conservas que perfectamente podemos añadir en nuestra dieta. Se me ocurre una ventresca de atún, de lubina…o la mejor aceitunas. La variedad es inmensa». En ese sentido la deporte y la gastronomía, en nuestra cultura están muy relacionados.
Además y también teniendo que ver con ello, ha comentado que la filosofía española en muchas ocasiones pasa porque «las cosas importantes las celebramos en una mesa, desde un acontecimiento personal o tras un acontecimiento deportivo».
Por último, la ilusionada autónoma, cuenta que también le quiere hacer «un pequeño guiño a la gastronomía conquense», como por ejemplo a la hora de contar con los quesos conquenses, como son los de Villarejo.
Ha tenido terminar a sabiendas de «que es complicado montar un negocio y emprender en una ciudad como Cuenca, creo que con mucho trabajo e ilusión el proyecto va a salir para delante y nos vamos hacer un hueco entre el público conquense».


































































