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El ‘culinario’ pregón de Fran Martínez da el pistoletazo de salida a las Fiestas de San Julián

Francisco Martínez Manzanares, finalista de MasterChef, ofreció un pregón repleto de referencias gastronómicas, como corresponde a su profesión y a la carrera que ha dispuesto para convertirse en una estrella del famoso concurso de televisión.

Fran quiso dar las gracias a todos los vecinos de Cuenca que le han apoyado en su andadura en MasterChef, donde exhibió con orgullo su origen conquense.

Un periplo televisivo que le obligó a alejarse de Cuenca, experiencia que le ha servicio para ver la ciudad “con otros ojos” y valorar su rico patrimonio histórico, cultural, natural y también gastronómico, de los que en su opinión hay que enorgullecerse. “Soy de Cuenca, del ‘Ea’, de la miaja y de la copa grande. ¿Y qué? No pasa nada. Hay que sentirse orgulloso”, dijo.

En este sentido, el concurso de MasterChef hizo un exhaustivo repaso de los productos agroalimentarios de nuestra provincia para realzar su valor, como el ajo, el aceite, el queso, el vino, la miel, el aceite, la carne de cordero, etc.

El pregonero compartió con los presentes sus recuerdos más queridos de la Feria y Fiestas de San Julián desde su niñez, en las casetas de tiro, los coches de choque, las tómbolas, los conciertos o simplemente paseando por el ferial comienzo unos churros. No obstante, no se quedó ahí y quiso rememorar también las Fiestas de San Mateo y la Semana Santa, con el deseo de que la situación sanitaria permita retomarlas pronto.

Previamente al pregón, el Ayuntamiento de Cuenca hizo entrega de los Premios Ciudad de Cuenca 2021 al pintor Miguel Ángel Moset, que falleció en octubre de 2020. Un galardón que recogieron su viuda, María Jesús Molina, y sus hijos Javier y Marta, junto a su nieta Martina. También fueron reconocidos el Equipo de Vigilancia Epidemiológica del Área de Salud de Cuenca, más conocido como los “rastreadores”; y el ciclista Ignacio López Caniego.

El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, fue el encargado de cerrar el acto. En su intervención tuvo un emocionado recuerdo para las víctimas del Covid-19 y sus familias, “sobre las que aún pesa el dolor de no haber podido ni siquiera despedirse de sus seres queridos”.

Dolz llamó la atención sobre la “dureza” de todo lo acontecido en el último año y medio debido a la crisis sanitaria y abogó por “no olvidarlo”. No obstante, aseguró que el proceso de vacunación avanza rápido y eso permite retomar la normalidad “poco a poco y con prudencia”. “La vida tiene que continuar para que la esperanza se habrá camino”, dijo.

El alcalde también manifestó su deseo de que la sociedad conquense sea capaz de mantener “el espíritu de unidad y solidaridad que compartimos durante los días de confinamiento”. “La pandemia no nos hizo mejores, sino que sacó lo mejor de nosotros mismo, pero eso ya estaba ahí y sigue estando”, ha remarcado.

Respecto a las fiestas, ha destacado la importancia de retomarlas “no como una fecha en rojo en el calendario, sino como parte de nuestra identidad colectiva”; y aseguró que se ha hecho un esfuerzo por organizar unas fiestas “seguras”; confiando en que la ciudadana “actué con responsabilidad y respete las normas sanitarias”.

El acto del pregón y la entrega de los Premios Ciudad de Cuenca, presentado por la periodista del programa “Ancha es Castilla-La Mancha”, Carmen Acedo; fue una celebración restringida que tuvo lugar este jueves por la noche en el Parque de San Julián bajo un estricto control de aforo. No obstante, todas las personas que quisieron pudieron seguirlo a través de la web municipal.

A lo largo de las fiestas, este mismo escenario acogerá actuaciones musicales para amenizar las noches de verano, todas ellas gratuitas y con entrada libre hasta completar aforo.

PREGÓN COMPLETO

Buenas tardes a todos:

Ilmo. Sr. Obispo, Excmo. Sr. Alcalde, Excmo. Presidente de la Diputación Provincial, autoridades presentes y queridos paisanos de la ciudad de Cuenca.

Si mi sueño era participar y llegar lo más lejos posible en Masterchef, puedo aseguraros que estar hoy aquí pregonando ante vosotros nuestras Ferias y Fiestas de San Julián 2021 ni siquiera lo había llegado a soñar. // Muchísimas gracias por haber pensado en mí porque, sin duda, este acto culmina la increíble experiencia que he vivido en los últimos meses de mi vida.

Desde mi primer contacto con Masterchef, he sentido un agradecimiento enorme dentro de mí por la oportunidad tan grande que se me estaba dando para cumplir el sueño de mi vida: formarme como cocinero y trabajar incansablemente para que mi trabajo fuera el mejor posible. En las cocinas del programa no he vivido para nada más y no he tenido otra ambición. Allí fui siempre Fran, el de Cuenca. Nunca antes había tenido ocasión de representar a nuestra tierra en nada, pero, cada vez que cocinaba en aquellas pruebas me volcaba con todas mis fuerzas para dar lo mejor de mí mismo, porque no sólo cocinaba Fran, es que cocinaba Fran… el de Cuenca, ¡qué honor y cuánta responsabilidad! pero acudía a mí la cocina de mi abuela, la cocina de la sierra y la del campo, la de los pastores y la de los antiguos señores, la cocina de nuestros ancestros y la de los cocineros de nuestra ciudad que luchan hoy para que nuestra gastronomía sea valorada por los visitantes y los de casa, siempre lo más difícil de conseguir. // Y con todo eso en el corazón, uno siente por dentro unas ganas enormes de mostrar todo ese bagaje gastronómico en cada plato, y un orgullo por la tierra, tan grande como el que siente un abanderado en los Juegos Olímpicos.

¿Y por qué tanto orgullo? Pues porque basta alejarte de Cuenca para verla con otros ojos. Es como un velo que se rasga y nos descubre las cosas maravillosas que sabemos de ella pero en las que ya no reparamos a fuerza de verlas a diario: son siglos de Historia asomados a rincones y callejas que siempre nos sorprenden, es su cuna de rocas lanzada al cielo de los increíbles hocinos que la surcan a ambos lados, es el baile de culturas entrelazadas en edificios desafiantes al tiempo, cargados de pasado y luchando por su presente y su futuro, y son también sus extraordinarias leyendas, contadas a la luz de la luna en las calurosas noches de verano. // Cuenca es ese amor que te llena el corazón cuando la miras. Y, ¿quién soy yo? Pues nada más que lo que veis. Un conquense nacido y criado en la Fuente del Oro, que disfrutó y vivió desde niño las entrañables Ferias y Fiestas de San Julián entre las casetas de tiro, las atracciones, los coches de choque y las carreras de la Hípica, con sus noches de conciertos, de rumbas en las verbenas y el chocolate Valor con su bizcocho, noches de llevarse a casa un perrito piloto, una planta para mi madre o un pececillo rojo; Ferias que me ilusionaban de niño y me encantan de mayor para reencontrarme con la gente que quiero y cenar en los chiringuitos hablando de tantas anécdotas que llenan una vida, Ferias que me dan ahora la oportunidad de disfrutarlas con mis hijos y volver a verlas a través de sus ojos de niño.

Soy un conquense que procura no perderse las fiestas de San Mateo, aunque, por mi trabajo en la hostelería, siempre han supuesto para mí horas extra de trabajo, lo cual no deja de ser una bendición para esta ciudad nuestra que vive del turista porque supone para nosotros
ingresos y prosperidad, y aun viendo las vaquillas, como quien dice, de lejos, me colman de orgullo porque año tras año han crecido y nos han metido en la historia que tejió Alfonso VIII para gloria de nuestra ciudad.

Soy un conquense que vive nuestra semana más grande, la Semana Santa, bajo la túnica de turbo desde las doce de la noche del Jueves Santo, con sus buenas judías con chorizo entre pecho y espalda, y las chuletillas de cordero que nos aguantan el resoli y el bajón de la
madrugada; un turbo que representa la mofa como manda la tradición pero que apenas puede contener la emoción con el Miserere del Coro del Conservatorio al Jesús en los Oblatos. // Lo que digo, un conquense más, un conquense aferrado a nuestra tierra, que nunca quiso irse de Cuenca porque ella me lo ha dado todo: mi familia, mis amigos, mi trabajo, y lo más valioso que tengo, mi mujer, Cristina, y mis dos hijos, Cayetano y Valeria, y, con ellos, todas mis ilusiones de futuro.

Y soy un conquense que no olvida la tierra de sus antepasados, Cañizares, y que se adentra en ella siempre que puede para aspirar con pasión el aire de la Serranía de Cuenca, que es infancia, olores y recuerdos, que es la casa de mi abuela y su cocina, que es la vida en la calle y ese sabor de libertad que tenían mis vacaciones de niño en el pueblo, y que vuelve a mis labios cada vez que regreso. // Días ha habido, y seguirá habiendo, de escaparme al pueblo sólo para perderme un par de horas por el monte y volver a casa completamente despejado. ¡Hay tanta maravilla en nuestra tierra! Da igual las veces que visite el Valle del Cabriel, los Cortados de Villalba de la Sierra, la Hoz de Beteta, el embalse de La Toba o el nacimiento del río Cuervo, siempre me admiro de esos paisajes únicos, como me sigo admirando de nuestras preciosas Hoces del Júcar y el Huécar, no hay mejor paseo bajo sus gigantes de caliza y sus chopos blancos que miran al cielo.

¡Ea, pues eso, que soy de Cuenca! Y que al estar lejos de ella he podido ver y comprender la riqueza, no sólo natural, cultural y monumental, sino también gastronómica que tenemos. Nuestra provincia tiene de todo, y de todo ello, en calidad, y eso hay que hacerlo saber y hay que mostrarlo al mundo. Sin querer olvidarme de ninguno de nuestros productos ni de los pueblos y comarcas conquenses donde podemos encontrarlos, me vienen a la mente:

– Los champiñones de Villanueva de la Jara
– Los ajos morados de Las Pedroñeras
– Los quesos de Villarejo de Fuentes
– Las carnes excelentes de caza que tenemos en la Sierra
– La miel de Huelves, Priego o Valdeolivas
– Los criaderos de aves y producción de huevos de San Lorenzo de La Parrilla
– Las truchas de Uña
– Las patatas de Mariana
– Los vinos de San Clemente, Alberca de Záncara o Casas de Fernando Alonso
– Y las verduras y hortalizas de nuestros hortelanos, que saben de verdad a lo que tienen que saber.

Es un sinnúmero de productos que debemos valorar y, casi diría, rescatar, para sostener su producción y para darlos a conocer, porque ellos nos proporcionan aquellos platos que hemos heredado a lo largo de los siglos: morteruelo, zarajos, gazpacho pastor, ajo arriero, mojete, migas con huevo, torrijas, alajú… La riqueza geográfica de nuestra provincia, compuesta por Sierra, Alcarria y Mancha, nos proporciona una variedad de productos y de recetas muy grande, y nos abre un mundo de posibilidades que, humildemente, me gustaría ser capaz de explorar y hacer llegar a todos vosotros con mi cocina, ¡a ver si San Julián me ayuda! Y para ello cuento también con vosotros, con ese apoyo que no me ha faltado durante la aventura de Masterchef y que espero seguir teniendo porque si entre nosotros no nos apoyamos, es muy difícil que salgamos adelante tal y como están las cosas actualmente.

Yo quiero daros las gracias a todos por ese cariño que vengo disfrutando y que me tiene maravillado porque supone para mí un pilar en el que apoyarme y tirar hacia adelante en este nuevo camino que voy a emprender en nuestra ciudad. Es aquí donde yo quiero dejarme la piel trabajando, donde quiero darlo todo y ser un referente para los que vengan a disfrutar de nuestra tierra, nuestra cultura y nuestra gastronomía. Gracias porque, con vuestra valoración, con vuestros mensajes de ánimo y con vuestra presencia hoy en este humilde pregón de nuestras fiestas, me habéis permitido ser profeta en mi tierra.

Disfrutemos mucho de esta Feria valiente en tiempos de pandemia, tiremos a los globos, subamos a nuestros hijos a los caballitos, compremos algodón dulce y manzanas de caramelo, contribuyamos a que la economía vaya resurgiendo porque así todos resurgiremos también.

¡Viva San Julián! ¡Vivan nuestras Ferias y Fiestas 2021!

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