Ya es una costumbre que Carrascosa de Haro lleve a cabo un gran número de actividades en cualquier periodo festivo, donde el municipio conquense multiplica su población hasta por cinco veces en algunas ocasiones, como en las fiestas del mes de agosto en honor a su patrón, San Antonio de Padua.
Esta Semana Santa, pese a que el tiempo no acompañó para poder realizar algunas actividades al aire libre, Carrascosa de Haro sembró vida gracias a una veintena de colaboradores de todas las edades, quienes plantaron unos 200 árboles. Algunos de manera muy especial, recordando a seres queridos que ya no están entre nosotros.





Carrascas, cerezos silvestres, jaras, pinos piñoneros y olmos tratados fueron donados por el Ministerio para la Transición Ecológicos y el Reto Demográfico (MITECO) para embellecer una población conquense que se llena de vida.
También se realizaron otras actividades como un taller de cocina en el que se elaboraron torrijas, típicas de esta época, una gymkana llevada a cabo por los jóvenes que acuden al pueblo en estas fechas, hinchables para los más pequeños, un taller de carracas, o una cena en el bar del pueblo.

Además, también pudieron hacer la procesión del Viernes Santo por la noche, la cual contó con una gran cantidad de personas, quienes pudieron honrar la muerte de Cristo.


Sin duda, una Semana Santa que volvió a colmar de gente a un municipio que tiene sobre unos 100 habitantes, pero que lucha contra la despoblación y con jóvenes venidos desde diferentes puntos de España y con raíces en el pueblo, con ganas de sumar, por lo que el futuro estará garantizado con ellos, por lo menos en fechas señaladas. Así como el Ayuntamiento y la Comisión de Festejos, quienes siguen intentando mejorar en todo lo posible, utilizando todas las herramientas que tienen en sus manos.




































































