La Escuela de Teatro de Motilla del Palancar prepara su regreso para el próximo curso con un programa cargado de proyectos, colaboraciones y nuevas experiencias que volverán a situar el teatro infantil como una herramienta de aprendizaje, creatividad y convivencia.
El proyecto, dirigido por Pablo Lluva Cuenca, afronta esta nueva etapa con un crecimiento notable en el número de alumnos. La escuela comenzó su trayectoria con tan solo 13 niños y niñas y cerró el pasado curso con 53 inscritos. Para este nuevo año, la cifra continúa aumentando hasta alcanzar los 65 pequeños actores, consolidando una iniciativa que cada vez cuenta con mayor respaldo entre las familias de Motilla y municipios de su entorno.
La programación prevista combinará los habituales ejercicios teatrales con diferentes iniciativas y colaboraciones. Entre ellas destaca una propuesta especial para Navidad, en la que está previsto poner en escena una obra con música y baile en directo junto a los grupos de baile de Almudena Chumillas.
La escuela prepara además una colaboración con un festival nacional de cine que, por el momento, sus responsables prefieren mantener en secreto, aunque avanzan que se tratará de “una experiencia increíble”. A lo largo del curso también se desarrollarán diferentes proyectos de menor formato tanto en Motilla como en colaboración con otras instituciones.
El curso culminará, como viene siendo habitual, con las representaciones finales de cada grupo, en las que los alumnos tendrán la oportunidad de mostrar ante el público todo lo aprendido durante los meses de formación. El respaldo de los espectadores ya quedó patente el pasado año, cuando las diferentes funciones organizadas por la escuela reunieron a más de 1.000 personas.
El teatro como herramienta de aprendizaje
Más allá de las propias representaciones, la Escuela de Teatro de Motilla apuesta por el teatro como una herramienta para favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas. Las actividades están adaptadas a cada etapa de desarrollo y combinan juegos teatrales, improvisación, expresión corporal, trabajo de voz y montaje de pequeñas obras.
La formación teatral permite, entre otros aspectos, trabajar la timidez y la capacidad para hablar en público, al tiempo que estimula la creatividad y ayuda a los menores a desarrollar nuevas formas de pensar y resolver problemas.
También contribuye a mejorar la dicción, el control de la voz y el lenguaje no verbal y proporciona un espacio seguro en el que los niños pueden reconocer, expresar y canalizar sus emociones.
En este sentido, el compañerismo, la amistad y la ayuda mutua forman parte de los principales valores que la escuela pretende transmitir a sus alumnos a través de una metodología basada en el juego y la creatividad.
Cinco clases y solo diez plazas disponibles
La creciente demanda ha llevado a la Escuela de Teatro a contar ya con cinco clases para este curso. Sin embargo, las plazas disponibles son cada vez más reducidas y actualmente solo quedan diez, que serán asignadas por orden de inscripción.
Las clases que todavía disponen de plazas se desarrollarán los lunes y jueves, de 16:00 a 18:00 horas, en la Casa de la Cultura de Motilla del Palancar.
La Escuela de Teatro abrirá sus puertas el próximo 5 de octubre, con un espacio concebido para despertar la imaginación de los más pequeños y ofrecerles una experiencia educativa vinculada al arte y la creatividad.
Las inscripciones ya están abiertas y las familias interesadas deben completar el formulario habilitado por la organización. Una vez recibido, la dirección se pondrá en contacto con cada familia para confirmar la plaza.
Con 65 alumnos ya inscritos y apenas diez plazas disponibles, la Escuela de Teatro encara el nuevo curso consolidada como una de las propuestas culturales y educativas con mayor crecimiento de Motilla del Palancar.


































































