La historia de una de las grandes obras hidráulicas de la provincia de Cuenca llegó este viernes a Mota del Cuervo, donde se inauguró la exposición ‘El Salto de Villalba, 1926-2026. Historia de una gran obra hidráulica’, impulsada por la Demarcación de Castilla-La Mancha del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos con motivo del centenario de esta infraestructura.
La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 26 de octubre en la Sala de Exposiciones La Tercia Real, recaló en Mota del Cuervo después de haber estado expuesta este verano en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, en Cuenca, donde cosechó una buena acogida.
La exposición podrá visitarse durante estos días en distintos horarios, generalmente entre las 12.00 y las 14.00 horas los fines de semana y entre las 18.00 y las 21.00 horas de lunes a viernes. Además, habrá visitas guiadas a cargo del comisario, Eduardo Jiménez Gismero, en horarios concretos señalados en la programación.
La inauguración contó con la alcaldesa de Mota del Cuervo, Irene Cabrera; el decano de la Demarcación de Castilla-La Mancha del Colegio de Ingenieros de Caminos, Juan Antonio Mesones; y Eduardo Jiménez Gismero, representante provincial del Colegio en Cuenca y comisario de la exposición.
Su llegada a Mota del Cuervo permite además acercar la historia del Salto de Villalba a otro municipio conquense vinculado con esta infraestructura y continuar difundiendo un patrimonio que el Colegio quiere dar a conocer más allá de los lugares directamente asociados con el complejo.
La exposición ofrece un recorrido por los cien años de historia técnica, territorial y humana del Salto de Villalba a través de fotografías históricas, planos y documentación relacionada con una obra que permitió aprovechar las aguas del río Júcar y de la laguna de Uña para producir energía eléctrica y que dejó una importante huella en el desarrollo de la Serranía de Cuenca.
El complejo está formado por elementos como la presa de La Toba, la laguna de Uña, cerca de veinte kilómetros de canal, túneles, sifones, tuberías forzadas, la central hidroeléctrica y el poblado industrial creado para alojar a trabajadores, técnicos y sus familias. Su construcción constituyó uno de los grandes retos de la ingeniería española del primer tercio del siglo XX.
La muestra recuerda igualmente la visita que realizó Alfonso XIII en junio de 1926 para conocer la central y otras instalaciones del complejo, una infraestructura que cien años después continúa formando parte del patrimonio industrial e hidráulico de la provincia.
Con su traslado a Mota del Cuervo, el Colegio da continuidad a la iniciativa iniciada en Cuenca para reivindicar el valor técnico, histórico y humano del Salto de Villalba y acercar a la ciudadanía una obra que transformó el paisaje y la actividad económica de parte de la provincia.


























































