Este miércoles ha fallecido a los 63 años Isidoro Gómez Cavero, figura clave de la ciudad tanto como médico, como político y como responsable del REBI Cuenca. Es difícil hablar de Cuenca y no acordarse de él, cuya labor en todos estos ámbitos ha sido digna para recordar. No ha podido superar un tumor detectado en la cabeza detectado hace dos años, aunque él era consciente de que esta enfermedad le iba a acabar ganando.
Con todo, ha sido un ejemplo de dignidad y sacrificio en todo este periodo, luchando de tú a tú contra la enfermedad e intentando aguantar todo lo que ha podido mientras le aguantaron las fuerzas. Hace tan solo un mes renunció a su acta como concejal, ya con el estado de la enfermedad muy avanzado, mientras que la Presidencia del REBI Cuenca la dejó hace poco menos de un año (octubre de 2025).
Habrá, y los merece, muchos recordatorios de su labor como político (fundador y máximo responsable de Cuenca nos Une, formación que entró con fuerza en sus primeros comicios en 2019 al obtener seis concejales, aunque cuatro años después bajó a dos ediles) y como médico (más de 42.000 historias abiertas en la ciudad, con una labor encomiable en el hospital Recoletas y también en su Clínica Magdala), pero en este medio nos centraremos en su labor en el deporte y su amor por el REBI Cuenca.
Más de dos décadas, de una u otra forma, ha estado vinculado a este deporte. Como médico, también como directivo y mayoritariamente como presidente (a veces, hasta ejerciendo de médico y presidente). No se entiende el balonmano sin él, como es digno recordar que rescató al club para llevarlo a la élite y, después, afianzarlo en Asobal. Probablemente, dejará como legado un resultado deportivo que parece inimaginable en un futuro cercano, como es proclamarse subcampeón de liga en la 22/23, además de presumir de cuatro clasificaciones a Europa, un subcampeonato de Copa del Rey y sobre todo, el reconocimiento del club como uno de los históricos de este deporte.
Desde 2011 ha ejercido de presidente (anteriormente también estuvo otra etapa, más otros años como médico del equipo) y sus motivos de salud le llevaron a apartarse. Obligado, porque él siempre se veía con fuerzas para continuar en un cargo que ha llegado a poner a disposición en ocasiones, pero que jamás ha encontrado oposición porque su sombra era muy alargada por todo lo conseguido. Incluso la Junta quiso reconocérselo en vida y este mismo año recibió el título de Hijo Predilecto de Castilla-La Mancha durante el acto institucional del Día de la Región, celebrado en Cuenca, gracias a su papel como máximo responsable del equipo de balonmano.
La capilla ardiente está situada en el Tanatorio La Paz, en la Ronda Oeste. El funeral se oficiará este jueves 23 de julio, a partir de las 11 horas en la Iglesia de San Esteban.
Se marcha Isidoro Gómez Cavero. Se marcha una parte de Cuenca.
Descanse en paz.



































































