El Fútbol Sala VivoCuenca regresó a los entrenamientos este miércoles bajo la dirección, ahora sí, de Manolo Moya. El técnico, que presentó su dimisión tras el partido ante El Álamo FS y la revocó pocos instantes después de que el club la hiciera oficial, volvió a tomar las riendas del equipo tras un periodo de reflexión en el que la incertidumbre se instaló en el vestuario azulón.
El lunes se produjo una reunión conjunta entre jugadores, cuerpo técnico y miembros de la directiva para analizar la situación y valorar posibles escenarios ante la salida del entrenador. De forma provisional, y tal y como comunicó el club al día siguiente, quedó al frente del equipo Luis Andrés Moreno, segundo entrenador de Moya en el banquillo conquense.
Finalmente, este miércoles, Manolo Moya retomó sus funciones con el respaldo del vestuario y del presidente Luis Saiz, comenzando así la preparación del derbi regional que medirá al VivoCuenca este sábado ante el Talavera FS en el Primero de Mayo, a partir de las 17:00 horas.
Pese al vaivén de acontecimientos, la situación del conjunto conquense sigue siendo muy complicada, aunque no imposible. Tras la derrota del pasado fin de semana, el VivoCuenca ocupa la penúltima posición de la tabla, a solo un punto de la permanencia. El reto inmediato será competir al máximo ante un Talavera que sí ha sabido adaptarse con solvencia a la categoría, situándose actualmente en puestos de ‘playoff’, como cuarto clasificado con 28 puntos.



































































