El II Open Internacional de Ajedrez de Cuenca, celebrado en Valverde de Júcar, reunió durante todo el fin de semana a decenas de jugadores nacionales e internacionales en una competición que continúa afianzándose como una de las citas destacadas del calendario ajedrecístico.

Valverde de Júcar volvió a convertirse este fin de semana en el epicentro del ajedrez con la celebración del II Open Internacional de Ajedrez de Cuenca, un torneo que sigue creciendo tras su traslado al municipio y que este año ha logrado superar la participación registrada en su primera edición.
La competición recoge el testigo de un torneo con una larga trayectoria. Su origen se remonta a 1986, celebrándose de forma ininterrumpida hasta 2011. Tras retomarse en 2012, la última edición disputada en la ciudad de Cuenca tuvo lugar en 2024. Desde entonces, Valverde de Júcar ha asumido el reto de albergar esta cita deportiva con el objetivo de consolidarla como un referente del ajedrez nacional e internacional.
El campeonato, reservado para jugadores con un Elo inferior a 2.400 puntos, reunió a ajedrecistas procedentes de numerosos clubes de España e incluso del extranjero, ofreciendo un elevado nivel competitivo. El sistema de juego constó de seis rondas, disputadas entre el viernes y el domingo, con partidas de 90 minutos más 30 segundos de incremento por movimiento.
La organización volvió a destacar el excelente ambiente vivido durante toda la competición, marcada por el respeto, la convivencia y el compañerismo bajo el lema «Gens Una Sumus» («Somos una familia»), una filosofía que busca acercar el ajedrez a jugadores de todas las edades y niveles.

El torneo contó con el respaldo del Ayuntamiento de Valverde de Júcar, que cedió las instalaciones municipales para el desarrollo de la competición. Los participantes dispusieron de una amplia sala de juego de cerca de 80 metros cuadrados y de un espacio independiente destinado al análisis de las partidas una vez finalizadas.
La organización también quiso agradecer la colaboración de numerosas entidades y personas que hicieron posible el evento, entre ellas el jefe de Deportes de la Delegación Provincial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca, Luis Javier Chamón Fernández; Ángel Valdés, responsable del diseño de los carteles; Panadería Romero, que aportó dulces y pastas para los jugadores; Distribuciones Manuel Patiño, encargada del suministro de bebidas; y el Club Excalibur de Albacete, que colaboró en la gestión técnica y la página web del torneo.
Uno de los elementos más característicos volvió a ser la entrega de trofeos elaborados artesanalmente por el prestigioso alfarero conquense Antonio Hernansanz, una seña de identidad que une deporte y tradición artesanal.

La dirección técnica del campeonato estuvo a cargo del árbitro internacional Bio Lara Granero, cuya labor fue especialmente reconocida por la organización con la entrega de un trofeo en agradecimiento a su dedicación y contribución al desarrollo del ajedrez.
La entrega de premios contó con la presencia del alcalde de Valverde de Júcar, Eduardo Mena; el concejal Álvaro Rubio Saiz; el delegado provincial de Ajedrez, Francisco Javier Fernández Poza; y el presidente del torneo, José Luis Fernández Muñoz.
Cuadro de honor
En la clasificación general, el vencedor fue Jaime Boris Juan Lep, seguido de Alberto García Dorado y Alonso López Núñez, mientras que la cuarta posición fue para el Maestro FIDE Suvradeepta Dass.
En la clasificación provincial, el triunfo correspondió a Víctor Fernández Cano, por delante de Víctor Colliga López y Arturo Pastor Villalba.

En categoría femenina, la campeona fue la Maestra FIDE Femenina Mayra Cabrera, seguida de Alma Iglesias Rodríguez y Olga Beatriz Juan Lep.
Por tramos de Elo, los vencedores fueron Roberto López Núñez (sub-2100), Javier Ortega Segovia (sub-1900) y Uter M. Haro Martínez (sub-1700).
Con participantes procedentes de clubes de distintos puntos del país, la organización considera que esta segunda edición supone un paso más en la consolidación del torneo y en la promoción de Valverde de Júcar como sede de grandes eventos deportivos, culturales y turísticos, con el objetivo de seguir situando al municipio en el mapa del ajedrez nacional e internacional.












































































