La joven atleta catalana de orígenes conquenses María Vicente (su madre es de Huélamo y ella acude con asiduidad a la localidad) se ha estrenado a lo grande en unos Juegos Olímpicos. Una de las grandes promesas del deporte español, cada vez más realidad, ha cumplido uno de sus sueños con su estreno en Tokio 2021 y, lejos de amilanarse por la importancia de la cita, ha realizado un excelente papel en las primeras pruebas del heptatlón femenino.
Tras acabar en las primeras pruebas en 16º lugar, con las dos siguientes disciplinas se acerca al diploma olímpico y concluye la primera jornada de heptatlón (de dos) en duodécimo lugar.
En Peso, llegó hasta la distancia de 12.70 metros, mientras que dio su mejor versión en los 200 metros, en los que ganó su serie con una marca de 23.50 segundos. La suma de todas las disciplinas disputadas en el inicio del heptatlón femenino permiten soñar con un nuevo récord de España (ya en posesión de María Vicente), ya que supone su mejor primera jornada al acumular 3.692 puntos.
Buen estreno
Esta madrugada se estrenó con su disciplina en los 100 metros vallas, en la que firmó una cuarta posición en su serie y se quedó muy cerca de superar su mejor marca personal. Tan solo tres centésimas le faltaron para firmar su mejor tiempo en esta prueba. Acabó con 13.44 segundos.
Posteriormente fue el turno del salto de altura, en la que sí igualó su mejor marca personal. La atleta de raíces huelameras superó los 1.77 metros, su mejor registro, pero no pudo superar la barrera de los 1.80 tras realizar tres nulos. Aun así, consiguió un buen botín de puntos en estas dos primeras pruebas, un total de 2.000 (1.059 en los 100 metros vallas, 941 en altura), y en la general marcha en el puesto 16.
Este jueves continúa su participación, con otras tres pruebas: salto de longitud (2:40), jabalina (5:30) y 800 metros (14:20).




































































