La triatleta pacense de orígenes conquenses Míriam Casillas (1992) volvió a salir triunfadora de esta cita. La que fuera olímpica en 2016, 2021 y 2024 dejó de nuevo su impronta en Cuenca y despidió el año con una sonrisa, después de dos años muy duros por culpa de una lesión, por suerte «ya en el olvido».
En meta, la deportista señalaba que esta carrera «ha sido divertida». Sobre la marcha decidió cómo afrontarla, porque es habitual verla por las calles de Cuenca cerrando cada año, pero «depende del momento de la temporada lo hago disfrazada, acompañando a alguien o luchando por la victoria».
No ha sido diferente este 2025, aunque no tenía plan como tal y ha sido el devenir de la carrera la que la ha puesto en cabeza. «Me he visto bien, entonces me he dicho «voy a seguir»», apuntaba entre risas la corredora natural de Badajoz. Ya en la salida se ha visto a la deportista en primeras posiciones, y ese ritmo rápido de salida «me ha puesto por delante». Ha sido al cumplir la primera vuelta cuando se ha visto con serias opciones de ganar y así ha sido, puesto que ha cruzado la meta en 21:48 minutos, superando en poco más de un minuto a la conquense Paola Niño.
«El final es muy duro», reconocía Casillas por el cambio de recorrido de este año, con final en la Avenida San Ignacio de Loyola -rotonda de El Sargal-. «Si te puedes guardar algo, sales ganando y puedes remontar muchas posiciones a causa de ese final», apuntaba.
Para 2026, más allá de volver a disfrutar y dejar definitivamente la lesión en el olvido, Miriam Casillas aspira a «luchar por el top 10 mundial», unas aspiraciones nada descabelladas después de que consiguiera su primera victoria en la Copa del Mundo el pasado 2025 (con anterioridad, había logrado cuatro podios, pero nunca un triunfo). «Me gustaría volver a otra cita de la Copa el Mundo e intentar hacerlo lo mejor posible en todas las carreras internacionales», señalaba a este medio.




































































