Las reclamaciones del Basket Quintanar no surtieron efecto y finalmente tendrá que actuar como visitante en la primera eliminatoria de ascenso a Segunda FEB. El conjunto de Rubén Córcoles, cuarto en el subgrupo B-A, vio cómo el Náutico Tenerife renunciaba a disputar dicha fase y, por tanto, entraban como terceros, aunque a la Federación Española de Baloncesto le ha dado igual esta circunstancia. Por ello, deberán afrontar este choque a partido único sin el factor cancha.
Se enfrentarán a un club muy conocido en territorio quintanareño, puesto que ha sido habitual rival de ellos desde que llegaron hace más de una década a EBA (ahora Tercera FEB). Se trata del Uros de Rivas, con quienes se verán las caras a partir de las 20 horas de este sábado en un partido a cara de perro, puesto que el derrotado despedirá la temporada.
Los conquenses quieren seguir compitiendo ante un Uros de Rivas habitual en la lucha por el ascenso y que se ha mostrado muy sobrio esta campaña, aunque con un balance sensiblemente peor que los quintanareños. Y es que los de Córcoles solo han perdido siete partidos en un subgrupo muy igualado y con cinco equipos que apenas fallaban.
El Basket Quintanar apela a su buen estado de forma, con cuatro victorias seguidas al término del curso, aunque en contra juega no solo el factor campo, si no las dos semanas sin competir. Con todo, afrontan la eliminatoria con mucha ilusión y con ganas de seguir avanzando. En caso de hacerlo, volverán a jugar a domicilio a partido único contra el perdedor del Tres Cantos y FG La Roda.

































































