Hay días en los que, por mucho que hagas o lo intentes, es complicado acabar sacando un partido adelante. El Basket Globalcaja Quintanar perdió en Fuenlabrada después de un choque que se le puso cuesta arriba (-14 en el primer cuarto) y en el que intentaron por todos los medios engancharse. Llegaron a pelear por la victoria (estuvieron a -1 a falta de 55 segundos), pero resultó imposible. Puede que en la cabeza de los jugadores quintanareños lo que menos importara en esos momentos fuera ganar, después de que en el primer cuarto vieran como Aarón Gómez tenía que ser trasladado al hospital a causa de un fuerte traumatismo en la cabeza. O tal vez, fruto de esa acción, sacaron fuerzas de donde no las tenían para tratar de dedicar una victoria a su compañero en una jornada en la que todos los condicionantes estaban en contra.
Porque el club de Quintanar del Rey ha denunciado públicamente cómo se les trató en dicha pista. Este medio de comunicación ha hablado con el equipo y no ponen ni un pero a la victoria local, aunque sí critican el comportamiento que tuvieron con ellos y la falta de empatía por un rival de liga que estaba en vilo para conocer qué había pasado con uno de sus jugadores. Y eso que se podría hablar mucho de los cuatro jugadores expulsados por parte del Basket Quintanar, de las antideportivas señaladas o de la diferencia en tiros libres entre uno y otro equipo (27 para los locales, 12 para los rivales) en un partido duro desde el inicio e igualado en todas las facetas. Al fin y al cabo, a lo largo de la temporada los arbitrajes pueden beneficiar o perjudicar a partes iguales y es un factor más con el que ya se cuenta (de ahí el denominado factor cancha).
Las quejas del Basket Quintanar van más allá de una simple victoria o derrota y desde el entorno del club califican de «vergonzoso» lo que vivieron en la pasada jornada. Todo empezó con la acción en la que Aarón Gómez, en el primer cuarto, acabó en el hospital. En una jugada sale despedido por un empujón (en una jugada aparentemente normal y sin mala fe) hacia el banquillo visitante y se golpea en la nuca, por lo que se queda conmocionado en el sitio y no sabía ni dónde se encontraba. Todavía con las dudas de qué le podía haber pasado y sin tener la tranquilidad de que su estado no era grave, los árbitros obligan al jugador a que se salga de la pista para que el partido continúe (en vez de esperar a que lleguen los efectivos sanitarios que, cuando lo hicieron, lo trasladaron en camilla y con collarín al hospital). Desde el Basket Quintanar lamentan no haber sido más inflexibles y haberse negado a continuar.
Después de esta jugada, el partido se emponzoña. Según la versión del Basket Quintanar, el entrenador del Fuenlabrada grita al banquillo quintanareño y critica que los jugadores del conjunto conquense están ‘pegando’ a los suyos, lo que acaba en expulsión de ambos técnicos. Fuera de banquillos, Juan Carlos Navarro relataba que el técnico local siguió vociferando que «habéis venido a pegarnos» y que «sois unos paletos». Los árbitros no intervinieron y el partido siguió duro y sin control. Y después de que el encuentro terminara, tampoco sentó bien en el seno quintanareño ver cómo los colegiados y el entrenador local compartían risas en el pasillo de vestuarios, en un gesto que el Basket Quintanar interpretó como que «se ríen en nuestra cara». Así lo han ido contando diferentes jugadores y componentes del Basket Quintanar en estos días, quienes no comprendían por qué se les dispendió ese trato.
Sea como fuera, el Basket Quintanar se ha ido ganando el cariño de la categoría a lo largo de esta última década, así como toda una referencia del deporte de Cuenca y Quintanar del Rey fruto a su buen hacer. Una mala tarde en Fuenlabrada, que intentan olvidar lo antes posible y que, con sus críticas, tratan de que no se repita en ninguna cancha.
ABRO HILO
Me gustaría comentar lo ocurrido en el encuentro disputado esta tarde entre el Fuenlabrada y el Quintanar.
Primero y ante todo, felicitar al conjunto local por su victoria en un partido que fue muy difícil de jugar, tanto para ellos como para nosotros, y en el que pudo— Samu Barros (@samubarros98) October 30, 2021

































































