Finalizada la 22/23, el Globalcaja CB Cuenca se quedó cerca del ascenso en un año complicado y en el que supieron llegar a la fase final en un buen momento. El EBA les apeó en semifinales -y, sorprendentemente, se quedaron sin ascenso ante el anfitrión Bazu Baloncesto Azudense-, pero los conquenses se quedaron a una sola canasta de impedirlo. Un buen papel de los verdes en una campaña que se avecinaba la última del actual proyecto.
Así, el entrenador Tino Antolínez ya anunció su marcha tras cuatro años al frente y después de lograr dar estabilidad a un Globalcaja CB Cuenca que, hasta su llegada, sufría cada verano para armar el siguiente proyecto. Bajo su mandato, el club ha tenido regularidad -no hablamos de resultados, sino a la hora de dar continuidad al proyecto- y ha logrado clasificar en cada temporada al equipo a la promoción de ascenso -a excepción de su primer año, que logró la salvación en la última jornada-, si bien en las dos últimas campañas sí estuvo rozando la liga EBA.
En cualquier caso, la salida de Tino Antolínez ya se esperaba dentro de la directiva, así como la marcha de algunos jugadores, ya sea porque terminan sus estudios en Cuenca o porque ya han decidido no continuar por motivos laborales. Se espera un lavado de cara en el club en cuanto a que, por consecuencia, tendrá que fichar jugadores para cubrir las bajas. En este sentido, el filial puede tener un importante papel.
Aun así, queda mucho tiempo hasta el inicio de la próxima temporada -previsiblemente, finales de septiembre o principios de octubre-, por lo que la prioridad del Globalcaja CB Cuenca pasa por encontrar entrenador. Todavía no ha encontrado al sustituto de Tino Antolínez y están dedicando sus esfuerzos a ello.

































































